Dios lo agarre confesado

PAULINO CÁRDENAS

Después del rezo del Angelus del domingo pasado en Roma, el Papa Benedicto XVI pidió algo inusual antes de realizar una gira al extranjero. Dijo a sus fieles congregados en la Plaza de San Pedro: “Suplico oraciones por mi próximo viaje apostólico a México y Cuba, donde tendré la dicha de ir dentro de unos días para confirmar en la fe a los cristianos de esas amadas naciones y de toda Latinoamérica”.

Se especula sobre si esa petición obedece a la especie que ha corrido sobre un posible atentado contra el Pontífice ‘antes de que finalice el 2012’, o a que pudiera sufrir un deceso natural por razones de salud. Joseph Ratzinger está por cumplir 85 años de edad el 16 de abril y se dice que padece algunos problemas cardiovasculares. El pasado 13 de febrero en un programa radiofónico de la RAI italiana en una entrevista al obispo jubilado de Ivrea, Luigi Betazzi de 89 años, se refirió a ambos temas.

Aceptó que pudiera darse la posible jubilación anticipada del Papa por razones de salud la cual estaría en riesgo por las presiones propias de la curia romana. “Creo que se siente cansado; basta mirarlo”, señaló. Asímismo le preguntaron si creía la versión de un periódico que hablaba de que se estaría preparando un posible atentado contra Benedicto XVI antes de que finalice este año.

Descartó que sea verídica la información sobre un complot para asesinar al Pontífice. “No creo (que exista un complot). Si hubiéramos hablado del anterior Papa (Juan Pablo II) lo entendería (…) Este Papa es sereno, religoso, muy  metódico. Creo que es una estrategia para prepararnos a su eventual dimisión por los problemas que existen en la curia romana y las tensiones que hay dentro de El Vaticano”.

Esas versiones causaron un lógico revuelo, al grado de que el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, tuvo que aclarar y desmentir ambas especies, en las que dijo “no cree”. La versión de la posible dimisión anticipada del Papa Benedicto XVI está referida a supuestos padecimientos cardiovasculares.

Incluso a eso se atribuyó el hecho de que el estado de Guanajuato habría sido escogido como el lugar para la visita papal, ya que se dijo que viajar a la ciudad de México sería riesgoso para su salud por la altitud del Distrito Federal, aunque otra versión habla de que quien lo invitó, Felipe Calderón, no quiso que llegara a un lugar donde gobernara un perredista o priísta.

Quienes planearon su visita han dicho que ‘sorprenderá’ con sus discursos, con los que pretende fomentar la fe, no sólo de mexicanos y cubanos, sino del resto de los pueblos latinoamericanos. Ello no obstante que por las fechas en que fue programada su visita pastoral a México en plena época de proceso electoral, atrás habría un propósito con evidentes fines políticos.

Está previsto que el Papa emita cinco mensajes. Uno de ellos haría hincapié en reafirmar que el matrimonio debe ser entre hombre y mujer; otro, que nadie debe atentar contra la vida de un ser aún estando en el vientre de la madre. Ambos temas causarán escozor y quizá manifestaciones contrarias a esos mensajes pastorales.

Otro tema que sería abordado en su reunión privada con el titular de Ejecutivo mexicano en la Casa del Conde Rul de la capital de Guanajuato, es el de la recién aprobada modificación al artículo 40 de la Constitución que habla de que México ‘ahora sí’ es una República laica, con libertad de creencias religiosas.

Asímismo hablarían del dictamen que también aprobaron las comisiones legislativas del Senado que modifica el texto del artículo 24 constitucional para establecer la controversial “libertad religiosa” con lo que se pretendería la enseñanza religiosa en escuelas públicas.

Se cree que el Papa no le entrará al tema de la pederastia sacerdotal que ha habido en nuestro país, ni se reunirá con víctimas de los abusos sexuales que cometió el padre Marcel Maciel –asunto del que Ratzinger tuvo pleno conocimiento y, junto con el entonces Pontífice Juan Pablo II, lo soslayó– y la de otros muchos sacerdotes. Ni siquiera está agendado el tema, como sí sucedió en las visitas a otros países en donde se reunió con personas agraviadas sexualmente por representantes eclesiásticos.

No se descartan disturbios antipapales en Guanajuato, por lo que ya hay centenares de efectivos militares y agentes federales armados en los sitios por donde hará sus recorridos, para coadyuvar con el Estado Mayor en el cuidado por tierra y aire de la integridad física del Pontífice en los tres lugares donde estará desde hoy viernes 23 hasta el próximo lunes 26, en las ciudades de León y Silao y en Guanajuato capital.

Hay tensión por parte de los anfitriones, no obstante que varios cárteles regionales del crimen organizado han dicho que durante la visita del Pontífice habrá una especie de tregua. Sin embargo, por algo Benedicto XVI pidió que recen por él en su viaje a México. O como apuntó ayer el caricaturista Magú en su cartón de La Jornada en el que se ve al Papa diciendo al abordar el avión que lo traería a Guanajuato: “Ahora sí, que Dios me agarre confesado”.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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