Explica AMLO crisis al Papa

PAULINO CÁRDENAS

En una larga carta dirigida al Papa Benedicto XVI por conducto del nuncio apostólico Christophe Pierre, el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, le explicó al máximo jefe de la grey católica las causas de la crisis de inseguridad y violencia por la que atraviesa México, señalándole que los gobernantes, ‘responsables de la inhumana y terrible tragedia que ha significado la actual crisis de inseguridad y de violencia que sufre México, no han sido capaces ni siquiera de aceptar que la pobreza y la falta de oportunidades de empleo y de bienestar, originaron tal estallido de odio y resentimiento’.

Por el contrario, le escribió al Pontífice, ‘con una insensibilidad extrema, están empeñados en mantener, a costa de lo que sea, el actual régimen de injusticias, corrupción y privilegios y pretenden resolver este flagelo sólo con medidas coercitivas. Es decir, enfrentando la violencia con la violencia, el mal con el mal, causando aún más desgracias y agraviando los sentimientos más humanitarios que hay en el fondo del alma del ser humano, creyente o no creyente’.

Por todo ello, añadió, ‘en los últimos 5 años, han perdido la vida alrededor de 60 mil mexicanos, sin considerar a los desaparecidos, con el dolor tan grande que atormenta a sus familiares. En algunos casos, se trata de víctimas inocentes y, en su mayoría, los muertos eran jóvenes que no tuvieron oportunidades de trabajo ni de estudio y que, obligados por las circunstancias, se enrolaron en las filas de la delincuencia’.

En su misiva (que se encuentra en http://www.amlo.org.mx) el tabasqueño le señala al Pontífice que quienes forman parte del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que él encabeza, y en el que participan indígenas de todas las culturas, campesinos, pescadores, obreros, trabajadores independientes, maestros, estudiantes, profesionistas, comunicadores, productores del campo, artesanos, artistas, intelectuales, científicos, comerciantes y empresarios, ‘consideran ésta una gran oportunidad para poder expresarle, de manera sincera y directa’, los sentimientos de millones de mexicanos.

Luego de señalar que Benedicto XVI llega a México ‘en uno de los momentos más difíciles y duros de nuestra historia, en tiempos de sufrimiento y desdicha’, López Obrador le manifiesta en su carta de seis cuartillas, que la profunda crisis que afecta amillones de mexicanos en todos los órdenes de la vida pública, ‘ha producido pobreza, desempleo, migración, inseguridad, violencia, impunidad, corrupción, pérdida de valores, miedo, tristeza y desencanto’.

Le explicó que, ‘desde nuestra visión’, la crisis de México viene de tiempo atrás y se precipitó desde finales de los años setenta cuando, a nivel mundial, se comenzó a diseñar y aplicar un nuevo modelo que permitiera a los grandes poderes económicos dominar a los estados nacionales y apoderarse de los recursos naturales y de los bienes de la inmensa mayoría de los seres humanos.

Con esa encomienda, y a través de una serie de sofismas y recomendaciones, ‘nos hicieron creer que la privatización era la panacea, que el Estado no debía promover el desarrollo económico y social, y que si les iba bien a los de arriba, la prosperidad gotearía hacia los de abajo, como si la riqueza en sí misma fuese permeable o contagiosa’.

De este modo, añade, se entregaron a manos privadas casi todas las empresas públicas, entre ellas, los bancos, Teléfonos de México, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, líneas aéreas, medios de comunicación, ingenios azucareros, siderúrgicas, fábricas de tractores, automóviles y motores, cementeras, tuberías, maquinaria.

Agrega que se concesionaron a empresas mineras 50 millones de hectáreas, que representan el 25 por ciento de todo el territorio nacional, y que son, en su mayoría, tierras comunales y ejidales, propiedad de indígenas y campesinos. ‘No está de más decirle que estas empresas que explotan el oro, la plata y el cobre, han quedado exentas del pago de impuestos por la extracción de estos minerales. Lo mismo ha sucedido con la industria eléctrica y prevalece la gran tentación de privatizar el petróleo’.

Señaló el tabasqueño que en todo este tiempo, el presupuesto público, ‘que es dinero de todos’, en vez de ser utilizado para promover el desarrollo, crear fuentes de trabajo y para el bienestar del pueblo, ‘ha sido confiscado y se ha utilizado fundamentalmente para rescatar instituciones financieras y empresas particulares en quiebra, y para favorecer a una minoría de traficantes de influencias y políticos corruptos’.

Apunta en su misiva que ‘los resultados de esta política de élite han sido desastrosos’ (…) ‘En la actualidad, la falta de trabajo es, junto con la inseguridad, la preocupación principal de los mexicanos’ (…) ‘Esta es la razón por la que millones se han visto obligados a emigrar a los Estados Unidos’ o que en no pocos casos, ‘han tomado el camino de las conductas antisociales’. Finaliza López Obrador señalándole: ‘Como usted comprenderá, Sumo Pontífice, la insensatez y la codicia dieron lugar a la actual crisis de inseguridad y de violencia’.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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