Preocupados por Josefina

PAULINO CÁRDENAS 

La pobre de Josefina Vázquez Mota no ve una. Como en la casa del jabonero, cuando no cae, resbala. Lleva récord de hechos cuyas circunstancias hacen creer que si las cosas siguen como van, el PAN corre el serio peligro de quedarse sin candidata. Entre las situaciones propias y las circunstancias que escapan a su control, las cosas parecen estar destinadas a que cobre visos de verdad el rumor de que pudiera abandonar la contienda un día de estos, por enfermedad, por cansancio, por hartazgo, por decepción, por desgaste o por alguna otra grave razón. Obviamente sus seguidores están más que preocupados.

El desvanecimiento que sufrió este lunes durante el evento Agenda México de organismos no gubernamentales, dio pauta para que los rumores crecieran en ese sentido. No es la primera vez. Ya le había sucedido en la SEP en un acto público. Y hace un tiempo, cuando finalizaba el proceso interno para elegir abanderado de su partido, en una entrevista radiofónica se le fue la onda porque al parecer la habría vencido el cansancio por las horas que estuvo en vela preparándose para el final de la contienda interna, y cuando debía responder una pregunta de los periodistas su respuesta acabó siendo incomprensible.

En esa ocasión, lo mismo que le sucedió el lunes, dijo que era por cansancio. En el evento sobre seguridad y justicia, cuando iniciaba de pie frente al atril su discurso, se disculpó y visiblemente pálida y mareada se vio obligada a dirigirse a su silla en donde fue ayudada a tomar asiento. Al final declaró: “Me siento perfecta, muy fuerte; me siento bien”. Pero era evidente que no era así. Cuando se desvaneció siendo aún titular de Educación Pública, acababa de saber que tenía que dejar el cargo por presiones de la maestra Elba Esther Gordillo. ¿Habría sido eso?

Entre otros rumores se dijo entonces que su organismo luchaba contra un virus desconocido. Lo cierto es que ella se ha empeñado siempre en mantenerse delgada y se dice que para estar en forma se volvió fanática de la bicicleta para ejercitarse. Quienes la conocen aceptan que en general es muy metódica, pero para comer más. El hecho es que siempre ha sido de figura frágil y ciertamente el ritmo que un aspirante debe imprimirle a su campaña es muy agotador y desgastante físicamente. Ella parece no tener la forteleza física que demanda ese compromiso.

Sobre el malestar que presentó hace dos días la ex secretaria de Educación Pública, cuentan las crónicas que su indisposición se hizo evidente desde que comenzó el evento. Junto al presidente de SOS, Alejandro Martí, Vázquez Mota optó por permanecer sentada, mientras dio unas palabras introductorias. Sin embargo, debió hacer pausas, tomar aire y comenzó a temblar, por lo que le ofrecieron agua, pero la rechazó.

Para dar lectura a su discurso se dirigió al atril, pero al estar ahí, de pie, no pudo continuar y fue apoyada para regresar a la silla, por lo que Alejandro Martí se paró para ayudarla. Enseguida, le llevaron un vaso con refresco de cola, pero la aspirante presidencial insistió en rechazarlo: “No, no, gracias, estamos muy bien, estamos muy bien”.

Ayer su vocera Augusta Díaz de Rivera en conferencia de prensa informó que lo que le sucedió a Josefina el lunes fue porque padece de “baja presión”. Añadió: “La candidata lo dijo ayer; ella sufre de baja presión. Ella goza de  excelente estado de salud, pero la baja presión no le impide  desarrollar sus actividades”. En cuanto a aceptar un examen general de salud la legisladora panista dijo que “por el momento” no lo tiene planeado.

Se le preguntó si lo que le ha venido sucediendo de tener esa especie de vahidos no es motivado por el estrés a consecuencia de todo lo que le ha acontecido durante su campaña, y desde antes, cuando aspiraba a ser candidata, y si eso podría además provocar posibles ajustes en su equipo. La vocera rechazó que exista algún  cambio y aclaró que sólo han sido  incidentes aislados. Dijo que el equipo está para tener una campaña exitosa. “Los  incidentes, estamos seguros, son aislados, y seguiremos con la campaña  de Vázquez Mota”.

Sin embargo hay hechos que hacen presumir que Josefina no anda bien. En Puebla por ejemplo, en su discurso de tarabilla como suele hablar, en un acto proselitista, micrófono en mano y caminando por el escenario, expresó: ‘Apoyaremos el lavado de dinero’. Se entiende que eso no es lo que quiso decir, pero lo dijo. Lo que no se entiende es que cada vez es más frecuente ese tipo de ‘lapsus’. Le sucedió en el ITAM cuando dijo: ‘Nadie es perfecto; estudié en la Ibero’. Eso le valió la reprobación de los estudiantes y egresados de ese centro de estudios superiores que obviamente no le darán su voto.

Pero le fue peor cuando alguien, escudriñando su pasado profesional, dio con que en su tesis para titularse como economista escribió que la UNAM era ‘un monstruo’, lo que le ha costado trabajo deslindarse de esa descalificación ahora como aspirante, por más que hace hasta lo indecible por reconocerle a la máxima casa de estudios todo el valor que tiene y significa para nuestro país. Los pumas tampoco le darán su voto.

Si a todo eso se le añade lo que se le escuchó decir en una grabación sacada al aire hace unos días sobre el espionaje telefónico que según ella le han venido haciendo el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y que la vocera de Los Pinos, Alejandra Sota –a quien llamó en esa conversación ‘pinche Sota’– se ha encargado de difundir a los medios, el panorama para ella es políticamente desastroso en lo interno.

Eso sin referir lo del Estadio Azul que fue otra cosa. Eso pareció –¿o fue?– una vil canallada de alguien de su mismo equipo. ¿Por órdenes de quién la hicieron que quedara tan mal en un evento que para ella era muy importante? ¿Quién le sugirió hacer ese evento en un estadio que tiene una capacidad para 40 mil personas? Tan sintió feo el mismo cordinador de su campaña, Roberto Gil Zuarth, que de plano le ofreció su renuncia, a lo que ella no accedió.

Otra: Por la mañana de este lunes en Huejutla, Hidalgo, Vázquez Mota encabezó un mitin que se inició con un retraso de hora y media porque la Plaza Revolución no se llenaba. ¿No será pues que entre las serias dudas que ya debe tener la candidata en su cabeza por su sospecha de que hay ‘mano negra’ para ‘reventarla’ viendo que no hay coordinación entre su equipo y el que le coordina su campaña, es el estrés lo que la tiene al borde de un grave colapso de salud? ¿O hay algún otro profundo misterio detrás de sus vahidos? ¿Si dejara vacía la candidatura quién la supliría?

pcardenascruz@yahoo.com.mx

Anuncios

Los comentarios están cerrados.