Calderón ya tiene chamba

PAULINO CÁRDENAS

Parece que la pregunta sobre qué hará el mandatario panista una vez que termine su sexenio, está virtualmente resuelta. Se podría decir que el presidente Felipe Calderón y algunos miembros de su gabinete de seguridad ya tienen chamba desde ahora, una vez que dejen el cargo el último día de noviembre de este año. Su propuesta en la Sexta Cumbre de la Américas de crear el Sistema Interamericano contra el Crimen Organizado, SICCO, fue aprobado por unanimidad por los 31 representantes de los gobiernos de los estados que participaron en ese evento celebrado en Cartagena de Indias, Colombia, el cual quedará integrado este mismo año.

Y qué mejor que el mandatario panista y su brazo derecho en esa lides, Genaro García Luna, para dirigir ese Sistema anticrimen que tendrá una red continental que articulará tanto las políticas como las acciones en contra de los cárteles de la droga y la delincuencia organizada en todo el continente americano. Obviamente la supervisión y asesoramiento la tendrían por parte del gobierno norteamericano, como ha sido hasta ahora en el caso del combate a las mafias en México, pese a simular regaños y exigencias contra los más altos mandos de los poderes ejecutivo y legislativo del país vecino por permitir el tráfico de armas y el alto consumo de drogas.

Además el SICCO promoverá el establecimiento de un centro que coordine el Plan de Acción Hemisférico contra la Delincuencia Organizada Trasnacional que estaría encargado de enlazar los esfuerzos que realizan distintos órganos en la región contra los cárteles del crimen, en particular la Organización de Estados Americanos. Pero lo mejor de todo es que también se aprobó que México sea la sede de las sesiones de trabajo entre expertos y encargados de seguridad y procuración de justicia de esta  zona hemisférica.

El plan le salió redondo a Calderón y a su principal asesor bélico, el hoy todavía titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, lo cual equivaldría a que las nuevas instancias encargadas de seguridad y combate a la delincuencia organizada que sean nombradas en el próximo gabinete, incluido el mismísimo Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, quedarían sujetas a dar cuenta de sus acciones a los encargados del Sistema Interamericano contra el Crimen Organizado hemisférico, es decir, a Calderón como titular del Sistema y a García Luna como secretario ejecutivo si es que el plan incluye sus designaciones por tener la paternidad de la idea, lo cual los haría seguir en lo suyo.

En conferencia de prensa, en el Centro de Convenciones de Cartagena, el presidente de México rechazó que la creación de este nuevo mecanismo interamericano y la intención de analizar las diversas opciones en la lucha contra el crimen organizado, represente un fracaso de las acciones aplicadas hasta ahora. El estudio se encargó, dijo, “no para claudicar ni mucho menos, sino para fortalecer y hacer mucho más exitosa la lucha por la seguridad de nuestras familias y contra el crimen organizado”.

Como todo un docto en la materia habló de que este problema no es sólo de México, sino un flagelo continental, por lo que, aseveró, se requiere una corresponsabilidad de todos los países, particularmente de los consumidores de drogas, como Estados Unidos. Son estas naciones, agregó, las que tienen la “obligación” de realizar un mayor esfuerzo para reducir el consumo y consecuentemente el flujo extraordinario de recursos económicos, que va a parar a manos de los criminales, con el cual corrompen a las instituciones del Estado y a la sociedad.

Le preguntaron si guarda algún cargo de conciencia por los más de 60 mil muertos dejados en México a causa de la lucha contra la delincuencia, y Calderón dijo que este cargo sólo sería por no combatir a los criminales, pues la verdadera causa de estos problemas está en haberlos dejado actuar. A sus oyentes en Cartagena, hay que decirlo, los apantalló. Pero a los mexicanos para nada, porque los resultados de esa guerra son pésimos y atroces, ya que las mafias siguen operando como si nada en nuestro país y la lista de muertos sigue creciendo.

Sin embargo, como se la pongan, se puede decir que Calderón y parte de su gente de seguridad ya tienen chamba una vez que termine el sexenio o antes para algunos que debieran empezar a instrumentar los planes de ese sistema anticrimen. La pregunta es: ¿En qué bunker llevarían a cabo en México sus tareas de investigación, inteligencia y coordinación de operativos conjuntos los jerarcas designados?

Hay dos opciones que fueron construidos y montados con multimillonarios recursos salidos del erario público, que son costosísimas instalaciones anticrimen superavanzadas tecnológicamente, pero ‘elefantes blancos’ hasta ahora porque no han servido prácticamente para nada. ¿Acaso esos bunkers fueron hechos y equipados pensando en lo que viene? Como sea, algunos dan por hecho que el mandatario panista y su principal escudero seguirán en lo suyo después de que acabe el sexenio, lo cual habría quedado  virtualmente sellado en Cartagena de Indias.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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