Lanzan con todo a Josefina

PAULINO CÁRDENAS

Nuestro país está convertido en la capital mundial del narcotráfico. Sin duda por ello, la ‘erudición’ del español Antonio Solá Reche, aquel que le inventó a López Obrador en 2006 que era un ‘peligro para México’, aconsejó a la candidata panista aprovechar esa mala fama para endilgársela al priísmo. Se ve que ambos nunca han leído el libro de Anabel Hernández ‘Los señores del narco’ en el que señala que importantes funcionarios, de los dos gobiernos para los que la panista trabajó, tuvieron y han tenido que ver con al menos uno de los principales capos que operan en México, con quien habrían acordado un ‘pacto de impunidad’.

Aprovechando el caso Coahuila donde presuntamente el ex líder del partido tricolor Humberto Moreira hizo de las suyas con dinero del erario público, la candidata panista se le fue a la yugular a todo el priísmo, como si las entidades donde gobierna el panismo fueran impolutas. Sin discriminaciones debía incluir los casos de las entidades panistas en donde prevalece la corrupción gubernamental y donde la criminalidad ha ido en ascenso. O en otro orden de cosas, debería explicar sin ambages por qué los legisladores reprobaron la cuenta pública 2008 dada a conocer por la Auditoría Superior de la Federación.

También, en lo que respecta a la cuenta 2010, la ASF estimó que hubo un desastre completo sobre el manejo de recursos públicos por parte del gobierno federal, un crecimiento mediocre, una recuperación precaria, empleos por debajo de la meta programada y déficit recurrentes. Al analizar 10 años de conducción panista, señaló que fue una década de verdadero fracaso. Y faltan todavía por revisar las cuentas del 2011 y 2012 en donde saldrá a relucir, entre otras muchas cosas, el famoso caso de la ‘Estela de la corrupción’.

Pero volviendo al tema de la criminalidad, con la idea de tapar el fracaso de la guerra de Calderón contra los cárteles de la droga, el spot que estaba a punto de salir en el que se acusa sin el menor recato a los gobiernos priístas de lo que ha sucedido en cuanto al avance del crimen organizado en el país, parece haberse frenado porque coincidió con el artero asesinato de la periodista Regina Martínez, corresponsal de la revista Proceso acontecido el sábado en su propia casa, el cual ha causado una profunda indignación en la comunidad periodística nacional e internacional.

La violencia y baño de sangre, asesinatos a mansalva, decapitados, secuestrados, torturados  y enfrentamientos diarios entre fuerzas militares y policiales del gobierno y sicarios de las mafias, no cede en México. Pero eso no es privativo de los gobiernos priístas. Eso lo saben todos los mexicanos. La candidata debería demostrar con hechos sus dichos, pero sin excluir al panismo ni a los estados donde gobierna su partido, omisión con la que quiere hacer creer que no hay corrupción ni coaligados a las mafias criminales en las entidades bajo el mando panista.

Pretende sorprender quien sabe a quién, diciendo que la corrupción y la criminalidad sólo acontece en los estados donde gobierna el PRI. Bien sabe ella que la pelea por las plazas es en todo el país entre los diferentes cárteles de la droga, a los que según el gobierno que encabeza Felipe Calderón se han venido combatiendo desde hace más de cinco años, se presenta no sólo en estados priístas, sino también panistas e incluso en donde gobierna el perredismo. Las mafias siguen operando en todas las entidades federativas y el número de muertos sigue aumentando.

Todo mundo sabe, igual que la candidata panista, que el avispero de la criminalidad lo alborotó sin plan previo el jefe supremo de las fuerzas armadas desde que obtuvo el mando del país en diciembre de 2006 como Presidente, cuestionado como llegó por parte de millones de mexicanos que habían votado por el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador. Esa guerra no tuvo consensos. Fue un vil acto de autoridad. Para colmo, la institución que ha pagado el pato de esa necedad ha sido el Ejército mexicano.

Para el diseñador de esa estrategia de la desesperación, Antonio Solá Reche, publicista de la extrema derecha española y especialista en campañas de encono,  el priísmo es el objetivo principal, queriendo reeditar lo de López Obrador de hace seis años. Insiste en hacer creer, vía doña Josefina, que el partido tricolor, sus mandos, sus gobiernos y su candidato para el 2012, son ‘un peligro para México’. Pero esa historia ya no se la tragan los mexicanos, sobre todo los millones que han padecido con el panismo, pobreza, desesperanza, saqueos al erario público y una absurda guerra que ha cobrado miles y miles de muertos. Lo cierto es que Solá manda sobre la candidata e influye mucho sobre quien despacha en Los Pinos. Allá ellos.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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