Julia Orayen se llevó la noche

PAULINO CÁRDENAS 

Tenía que suceder. Era lógico. Ante un formato con el que de antemano se adivinaba que el debate de los aspirantes a la Presidencia sería acartonado y por lo tanto el encuentro aburrido, a alguien se le prendió el foco y se lanzó a hacer su travesura, obviamente con la venia del IFE, que al final resultó no sólo un hitazo, sino de hecho acabó siendo el atractivo de la noche y la presentación y lanzamiento ante la sociedad  mexicana de la playmate argentina Julia Orayen, quien ya había alcanzado relativa fama entre los asiduos a asomarse a las páginas del Playboy, donde ella ha ocupado más de una vez sitios estelares.

Algunos criticaron que ese lance había sido un ‘distractor’ para perturbar a los comparecientes, pero quienes salieron ganando fueron los televidentes del sexo masculino que hasta se olvidaron de los dimes y diretes que se lanzaron los candidatos durante dos horas, no obstante que la aparición de la ahora famosa edecán fue efímera y asomó su esplendor brevemente cuando le tocó el turno de entregar el papelito que indicaba el orden de las preguntas que haría la conductora Guadalupe Juárez. Las quejas fueron en el sentido de que ese detalle de frivolidad le restaba seriedad al debate.

Incluso las cámaras de algunos fotógrafos lograron tomar el instante en que uno de los aspirantes, Gabriel Quadri, miraba la inquietante silueta de la Orayen quien portaba un modelo muy ajustado, vestido largo, todo blanco, muy ceñido a su escultural figura, con un generoso escote que era uno de sus dos principales atractivos visuales. El mismo aspirante del Panal comentó que nunca había estado tan cerca de una playmate. Estaba obviamente impresionado, lo mismo que los otros dos contendientes aunque más bien disimulaban y hacían como que la virgen les hablaba. Acaso la presencia de la edecán sí alcanzó a perturbar las respuestas de alguno de ellos.

Se dice que quien se aventó el tiro de contratar a la atractiva modelo argentina fue el productor Jesús Tapia, quien en el sexenio de Vicente Fox había sido el coordinador del Centro de Producción de la Presidencia (Cepropie). Se supone que  contaba con  la venia del IFE para ello. El punto discordante es que si bien los encargados de coordinar el evento por parte del Instituto Federal Electoral habían autorizado que se contrata una edecán, habían sugerido que la misma vistiera un traje sastre, de forma sobria y formal.

Pero el ex productor de Cepropie no atendió la sugerencia y se fue por la libre. Fue así que dejó que Julia Orayen se llevara la noche vistiendo como lo hizo el domingo en el World Trade Center de la ciudad de México, robándole cámara a los aspirantes que trataban de concentrarse en lo suyo y no en la provocativa vestimenta que portaba con garbo la edecán. Al final dijo Quadri que su ‘espectacular’ presencia le había puesto ‘pimienta’ al evento y no consideró algo condenable su participación.

¿Que quién ganó el debate? Poco importa. Al final de cuentas no hubo nada distinto a lo que la gente esperaba. Es más, quienes se animaron a ver el debate en lugar de ver el partido de futbol Tigres-Monarcas o irse de paseo, estaban seguros que las cosas no iban a ponerse calientes en cuanto a los puyazos que se lanzaban unos a otros y a otra, en donde la peor parte le tocó al candidato más adelantado en las preferencias, como él mismo y sus asesores calculaban que sucediera. Hubo uno que otro descontón pero no nocauts.

Al debate de los cuatro aspirantes le faltó profundidad de visión para ver a un México proyectado a futuro. Generalidades y nada más. Nadie hizo algún apunte analítico de fondo; ni siquiera esbozos. Eso sí, abundaron los lugares comunes, un Peña Nieto a veces disperso y quejándose de que no había tiempo para explicar planes ni responder ataques; un López Obrador que se quedó viendo hacia atrás, con un discurso del siglo pasado: una Josefina que se le vio más chiquita de lo que es, y a un Quadri a quien nadie lo peló. Todos dicen haber ganado.

Por ello destacó la argentina Julia Orayen en sus 15 segundos de aparición y que ni siquiera habló. Para el debate del próximo 10 de junio a celebrarse en Guadalajara, por aclamación seguramente, pedirá el respetable que esté de nueva cuenta de edecán en el segundo encuentro que también organizará el IFE para los candidatos que aspiran a ocupar la Presidencia de la República. Si ninguno de ellos ni ella pasó ni siquiera de panzazo, Julia sin duda se llevó un 10 de calificación. ‘Qué se repita, que se repita’, claman sus nuevos admiradores en las redes sociales.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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