Esfuma Pemex 400 mil millones

PAULINO CÁRDENAS

La Cámara de Diputados a través de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación pedirá que la Secretaría de la Función Pública investigue la desaparición contable de casi 400 mil millones de pesos en Pemex Exploración y Producción (PEP), que en una ‘maroma’ administrativa esa pérdida habría sido traspasada como ‘cuenta por cobrar’ a Pemex Corporativo. Dicha pérdida corresponde a instrumentos financieros colocados en el extranjero durante 2009.

La comisión legislativa resaltó que, posteriormente, Pemex Corporativo registró el quebranto –detectado en la cuenta pública 2010– como un incremento de inversiones a organismos subsidiarios, pero sin que existiera una aportación específica, ni fundamento técnico, ni autorización del consejo de administración de la paraestatal.

Se encontró que hubo una maniobra contable por parte de la dirección general de Petróleos Mexicanos a cargo de Juan José Suárez Coppel, para tratar de justificar una pérdida de 389 mil 564.7 millones de pesos de Pemex Exploración y Producción, correspondientes a instrumentos financieros colocados en el extranjero en 2009, monto que fue traspasado como cuenta por cobrar,  a cargo de Pemex Corporativo en 2010.

Esta maroma administrativa para hacer desaparecer el quebranto de casi 400 mil millones de pesos fue dada a conocer esta semana por la presidenta de dicha comisión legislativa, la perredista Esthela Damián Peralta, quien solicitará a la Comisión Permanente la comparecencia del director de la empresa, para que explique por qué se recurrió a “una maniobra contable” que permitiera a la empresa paraestatal ocultar los movimientos.

Al referirse a la auditoría que se realizó a las cuentas por cobrar y cartera vencida de Pemex Exploración y Producción, dijo que es necesario que el director de la paraestatal explique a los legisladores por qué se quiso evitar que los estados financieros de la subsidiaria de Pemex mostraran la pérdida de tan cuantioso monto y prefirió hacer la maroma contable con la que se ha querido encubrir esa aparente pérdida que afecta las finanzas de la principal industria del país.

 La Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación apenas empieza a caer en la cuenta de cómo opera el director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel, quien desde que era director corporativo de Finanzas de la paraestatal ha actuado de la misma forma pragmática, asumiendo altos riesgos que sabe que con el escudo de sus influyentes padrinos políticos siempre saldrá bien librado o al menos en esa creencia ha vivido desde que fue Director Adjunto de Derivados de Banamex, Tesorero Corporativo de Televisa y Coordinador de Asesores del Secretario de Hacienda, entre otros cargos.  

El nombramiento como director general de Pemex del doctor en Economía Monetaria y Comercio Internacional de la Universidad de Chicago, quien se ha desempeñado como profesor del ITAM y de la Brown University, fue cuestionado en su momento por la Comisión de Energía del Senado.

Cuando se dio su nombramiento, Graco Ramírez, entonces secretario de esa comisión, dijo: “No entenderemos cómo Felipe Calderón decide nombrar a Juan José Suárez Coppel como director de Pemex, cuando él como director corporativo de finanzas fue el autor de la quiebra financiera de Pemex”. Y añadió: fue “una pésima señal”.

Incluso recordó que cuando se le mencionó para ser Consejero de Administración de Pemex “nos negamos, porque pasaría por la aprobación del Senado, y ahora resulta que lo nombran director cuando esto es contradictorio, absolutamente, con el espíritu de la reforma que se hizo, porque va a pensar en los intereses de Hacienda, y no en los intereses de la empresa”.

Sin posibilidades de recibir inversión extranjera directa y con el declive de la explotación de los yacimientos someros, el director general de Pemex fue en pos de Repsol por su envidiable portafolio, que abarcaba una producción anual de 125 millones de barriles (34 por ciento es de crudo, condensados y gases licuables, mientras que el resto es gas natural) y sus reservas probadas, que ascienden a 1,100 millones de barriles más.

La empresa española tiene actividad en 27 países, pero ha proyectado el crecimiento de sus actividades en Brasil y la parte estadounidense del Golfo de México para los próximos tres años. Su actividad exploratoria, además, se extiende a Alaska, Canadá, África Oriental y Noruega.

Esa incursión la hizo el director de la paraestatal sin autorización del consejo de administración. Recientemente, cuando la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, decretó la nacionalización de la filial YSF de Repsol, el presidente Calderón casi casi la tildó de loca. Habría que preguntarse qué intereses pudiera haber del mandatario panista en Repsol vía Suárez Coppel.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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