Reta ‘Los Zetas’ al Gobierno

PAULINO CÁRDENAS 

El macabro hallazgo en el municipio de Cadereyta, Nuevo León, donde aparecieron la madrugada del domingo regados en la carretera que va a Reynosa, Tamaulipas, 49 personas sin cabeza ni extremidades, un criminal acto que se atribuyeron Los Zetas, es un mensaje cruento dirigido no sólo a la actual administración que encabeza Felipe Calderón, sino también a quien gane la sucesión presidencial que como van las cosas no sería otro que el abanderado del PRI. Para empezar este tipo de eventos son un afrenta al programa del gobierno federal ‘Operativo Seguro’.

Sobre ese horrendo suceso, las autoridades creen que las víctimas pudieran ser migrantes centroamericanos, aunque circulan otras versiones. Una de ellas es que pudiera ser un ajuste de cuentas de Los Zetas contra el cártel del Golfo aliado con el cártel de Sinaloa, ya que entre ellos se disputan, entre otras cosas, la ruta de robos de condensados de gas natural que Pemex saca de la Cuenca de Burgos, que después los criminales venden en el ‘mercado negro’ de Estados Unidos.

Como sea, lo que resulta evidente con ese macabro hallazgo es que Los Zetas le han lanzado un reto abierto y directo al gobierno que encabeza el mandatario panista, el cual está hecho bolas porque el mundo del crimen organizado se le está viniendo encima, justo cuando su administración va de salida. ¿O hay algo mucho más perverso como pudiera ser el preámbulo de una conspiración contra el proceso electoral? ¿Es esto lo que se dice que querría Calderón al ver que su partido no ganará la carrera presidencial?

Lo cierto es que ese sanguinario hecho que se da en pleno proceso electoral, junto con las recientes masacres sucedidas en Jalisco y Veracruz, es una advertencia que tiene varias lecturas. Una evidente es para la clase política. Ese suceso es algo más que un ajuste de cuentas. Es un reto directo al gobierno federal. Se teme que uno de estos día algún atentado pudiera estar dirigido a alguna gente de nombre de la clase política, que en plena campaña para la Presidencia podría poner en jaque la contienda electoral del próximo mes de julio.

Por lo pronto, esa cruel matanza, que se suma a las que se han dado en los últimos seis meses en otras entidades federativas, es una pésima señal que no sólo está poniendo en riesgo la estabilidad del país, sino que coloca en entredicho la guerra que el mandatario panista emprendió contra los capos de la droga hace casi cinco años y medio, ya que es una muestra que esos grupos pueden actuar con total libertad, a la hora que quieran y con plena impunidad, ya que, aunque se declare públicamente, en este sexenio nunca se han investigado esos crímenes.

Ese sanguinario acontecimiento también se ha interpretado como un reto abierto de Los Zetas al cártel de Sinaloa. La razón es que el activismo de esta organización que encabeza Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, que parece seguir gozando de privilegios no sólo para que realice cómodamente sus actividades ilícitas, sino para hacer operaciones de lavado de dinero, tiene hasta la madre a Los Zetas. De ahí que esta temida organización, integrada por ex militares de élite, está dispuesta a romper con ese paradigma de consentimiento sexenal.

Empero, el mensaje del grupo considerado el más violento y peligroso de los que haya existido jamás en nuestro país, va más allá, al darse en pleno proceso electoral. Al parecer quieren dejarle muy claro al sucesor de la actual administración federal, que esa agrupación delictiva, es y será, la que tenga el camino franco para realizar el trasiego de drogas, el tráfico de personas y armas en México, cobros por derecho de piso además de autores de múltiples secuestros y toda la demás cadena delictiva del crimen organizado, para lo cual ese cártel está dispuestos a todo.

El camino que han escogido es el de sembrar el temor entre la población y de paso exhibir las deficiencias de la inteligencia anticrimen del gobierno federal, que no ha servido para anticipar ni prever ataques contra la población civil ni siquiera contra los propios contingentes del Ejército, la Armada, y de la Policía Federal –entre los cuales parece haber más bajas de las que oficialmente se reportan-, que tienen la orden de ir contra ellos.

Por ahora sus víctimas pertenecen a la sociedad civil de donde escogen gente al azar para cometer sus atroces crímenes, con el propósito de dejar advertencias claras de lo que son capaces. No obstante se teme que Los Zetas pudieran subir la mira y empezar a escoger víctimas de nombre y renombre, sobre todo de la clase política, para dar golpes inéditos que marquen de una vez por todas su poderío, ante la incapacidad del gobierno federal, cuya ‘estrategia’ en esa lucha sigue siendo igual de inoperante.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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