‘Papa caliente’ lo del General

PAULINO CÁRDENAS

Ojalá ahora sí haga bien las cosas el gobierno que encabeza Felipe Calderón con el asunto del ex subsecretario de la Defensa Nacional, el general diplomado del Estado Mayor, Tomás Ángeles Dauahare, quien fue arraigado por presuntos vínculos con el narcotráfico, y tenga los elementos probatorios suficientes para consignarlo y procesarlo, porque de otra manera se echará encima a los más altos mandos del Ejército y la Marina si salen con otro ‘michoacanazo’ u otro ‘hankazo’.

El asunto es una ‘papa caliente’ ya que, de ser cierto que ese alto mando militar retirado pudiera estar vinculado al crimen organizado, el hecho tendría para el presidente Felipe Calderón en su calidad de Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas y para el propio general secretario de la Defensa, Guillermo Galván Galván, la connotación sería la de un tremendo golpe que repercutiría internacionalmente, no se sabe si para bien o para mal.  De inicio tendría que revisarse el impacto que ello tendría en la seguridad nacional.

Demostrar que quien fue subsecretario de la Defensa Nacional de México por dos años en este sexenio, ha tenido vínculos con los cárteles de la droga, es mandar un mensaje que tendría varias lecturas a nivel internacional. Una, acaso la más delicada, es que si ese alto mando ha sido coptado y sometido por alguno de los capos del crimen organizado, se antojaría pensar que el asunto seguiría en línea ascendente en similares términos. Todo mundo sabe de la presencia del narco en las instituciones de seguridad y justicia y la infiltración que ha tenido en las estructuras de mando.

Ello sería una clara muestra de que las mafias del crimen organizado tienen de su lado no sólo a los mandos federales y locales de las policías, sino sería una muestra de que también tendrían cómplices en las más altas esferas del Ejército y de la Marina, además de la Policía Federal. Al interior del país, la percepción sería mucho peor, ya que es un secreto a voces que la guerra contra el narcotráfico emprendida por Calderón no ha tenido éxito, por la corrupción y la impunidad que impera entre el querer hacer y la brutal realidad.

Se dice, según testigos protegidos, que la DEA, la agencia norteamericana antidrogas, es la que ha venía  investigando desde hace varios años al ex funcionario militar. ¿Por qué entonces en pleno proceso electoral se da su detención junto con la del general brigadier en activo Roberto Dawe González? Como sea, el hermetismo con que se ha manejado el asunto llama a sospecha y cualquiera puede darle vuelo a la imaginación con el dato duro focalizado en el ámbito político, como fue la participación que tuvo el ex subsecretario de la Defensa en la reunión convocada por la Fundación Colosio, estando presente el candidato priísta.

Tomás Ángeles Dauahare ocupó diversos mandos de importancia, siendo incluso agregado militar de México en Washington, hasta llegar a ser subsecretario de la Defensa Nacional en este sexenio. Incluso su nombre había sonado para ser el titular de la SEDENA en lugar de Guillermo Galván, con quien se dice que no llevaba una buena relación. Ocupó el cargo de subsecretario de Defensa Nacional entre 2006 y 2008; en este año, sin dar mayor explicación, la secretaría de Defensa Nacional anunció que sería sustituido por Francisco Armando Meza Castro. El militar de alto rango retenido, es experto en inteligencia militar.

Su abogado, Alejandro Sánchez Ortega, señaló que las imputaciones en contra de su cliente son de testigos protegidos que dicen haber sabido “de oídas” que Édgar Valdés Villarreal, ‘La Barbie’, le entregó alguna suma de dinero, y que en su primera declaración ministerial el general dijo ser inocente de las acusaciones; luego apeló a su derecho de no hablar hasta que estuviera su defensor.

Uno de esos  testigos protegidos es el que lleva el seudónimo de ‘Jennifer’, quien ha sido utilizado por la Procuraduría General de la República en acusaciones contra el exalcalde de Cancún, Gregorio ‘Greg’ Sánchez, por supuestos vínculos con los Beltrán Leyva y Los Zetas. Dijo el abogado que el arraigo de su cliente y amigo se hizo sin haber sido respetados sus derechos legales ni sus garantías individuales.

El caso pues, parece tener dos caras: una, la del posible vínculo del ex subsecretario de la Defensa Nacional con los cárteles de la droga, y otra, que haya sido arraigado por razones meramente políticas, porque no quisieran, por ningún motivo, que llegara a ser titular de Seguridad Pública federal, como corrió la especie después de haber participado en la reunión celebrada en San Luis Potosí que encabezó el candidato priísta. Habrá que ver cuál de las dos versiones es la verdadera.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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