Exige sigan su sangrienta guerra

PAULINO CÁRDENAS 

El presidente Felipe Calderón anda desatado. Como si se tratara de sus subordinados, a grito pelado y tamborileando el atril como es su costumbre, exigió a los aspirantes presidenciales digan de una vez por todas si van a seguir o no su guerra que él emprendió contra el narco. Durante la inauguración del Cuarto Foro Nacional sobre Seguridad y Justicia, el pasado martes les pidió definiciones y que el compromiso lo hagan público ya. Incluso aprovechó para cuestionar la tardanza con la que actúa el Congreso para legislar, en este caso específico, en materia de seguridad.

Criticó a quienes dicen que el problema de inseguridad sólo se resuelve con educación o empleo. “Eso es faltar a la verdad”, expresó Calderón. Dijo que es obvio que la reconstrucción del tejido social continuará, pero que en la situación actual de robos, violaciones, asaltos y homicidios, entre otros delitos, los ciudadanos exigen una respuesta aquí y ahora. Y tiene que haber una policía que ayude y que persiga a los criminales”.

Lo que evidentemente quiere es que ese combate continúe con el Ejército por delante y en los mismos términos que ha llevado a cabo su estrategia, no obstante los garrafales resultados en los que, por un lado, sigue en aumento la cifra de miles y miles de muertos que han caído víctimas de esa lucha, mientras que por otro lado los capos de la droga continúan operando al mismo ritmo e incluso ampliando sus márgenes de actuación en todo el país.

Consideró que “acomodarse” o “arreglarse” con los criminales representaría para el país un “grave error”, por lo que, sin mencionarlos por su nombre, llamó a los candidatos presidenciales a definir “con claridad y sin ambigüedades” si van a continuar o no la lucha por la seguridad. “Esa es, en sintesis, la alternativa: acomodarse a los criminales o enfrentarlos”, dijo como si se tratara de un regaño y una orden para sus sobordinados.

Las regiones del país donde existe o se ha registrado una mayor violencia en los años recientes, son “en buena medida en donde más ha habido un acomodo de este tipo”, dijo. Pero aclaró: “Yo no digo que por corrupción. Yo no sé si fue por temor o simplemente porque no se vio el problema. Pero el no enfrentar, sino acomodarse, deriva tarde o temprano en lo que estamos viendo: una disputa de los criminales por el dominio, unos contra otros, de esos territorios”.

Además, cuestionó a aquellos gobernadores que por la mañana critican su estrategia de seguridad y el uso de las fuerzas armadas, pero por la tarde le piden una mayor presencia de soldados para atender y resolver problemas de ese tipo en sus municipios y comunidades. Por supuesto que no mencionó nombres.

“Es hora, honestamente, de llamarnos a cuentas a todos. Yo estoy dispuesto a que me llamen, también, a lo que debo responder, de lo que hice y de lo que hago. Pero también llamemos a nuestros representantes Y sepamos distinguir, que eso es otra cosa bien importante, quién sí y quién no cumple”, dijo. Calderón señaló que tampoco se trata de todo el Congreso: son diputados y senadores en específico quienes no han cumplido, precisó.

Lo que ha trascendido es que los candidatos, excepto la panista, habrán de replantear de fondo esa lucha para no caer en improvisaciones ni en ensayos fallidos como en los que ha caído Calderón, quien lanzó el reto de combatir a los capos de la droga sin tener la menor idea de la bronca en que se metería ni medir las consecuencias de la misma, por lo que a estas alturas de su gobierno ya no sabe cómo salir del berenjenal en el que se metió.

Por ello anda queriendo vender su guerra a los candidatos a ver quién se la compra e intrínsecamente ofrecer sus servicios como asesor en la materia al ganador de la próxima contienda electoral, junto, claro, con su inseparable escudero de armas. De ahí su vehemencia al defender su política de seguridad y exigir que los aspirantes digan de una vez por todas si la van a seguir o no. En el fondo él querría ser el administrador general de la narcoguerra el próximo sexenio.

Por lo pronto el mandatario panista aprovechó el Cuarto Foro Nacional sobre Seguridad y Justicia, para azuzar a los aspirantes a la Presidencia a que se definan sobre la guerra contra los capos de la droga, una herencia sangrienta que dejará a su sucesor, producto de una lucha que hasta ahora ha sido un rotundo fracaso, dicho por propios y extraños, incluso especialistas en la materia, pero en la que seguirá empecinado hasta el último día de su administración.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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