Reunión con el capitalismo salvaje

PAULINO CÁRDENAS

Quien crea que la Cumbre de Líderes del G-20 que se celebra en Los Cabos, Baja California Sur, brindará a las mayores economías emergentes como la de México, la posibilidad de hacerse oír e influir en la crisis europea, está fuera de la realidad. Uno de ellos es el presidente Felipe Calderón, el anfitrión de los principales especímenes del capitalismo salvaje, quienes temen que por los problemas de la Eurozona, se desencadene una crisis en la economía mundial de la que pocos saldrán bien librados. De los veinte países representados en esa reunión, el G-8, que incluye a las naciones del primer mundo, son las que moverán el abanico en aquel paradisíaco lugar.

Esos ocho son los que nunca se han andado por las ramas para tomar decisiones. Son los ‘jefes de jefes’ de Estado y de Gobierno del orbe entero; son  los ‘líderes’ que insisten en que continúen vigentes las fracasadas políticas neoliberales; son los mandos supremos  que llevan ‘la banca’ en el mega-juego de la economía y las finanzas mundiales en el que son unos cuantos los que mandan. Pero también son los que tienen temor de que las tensiones de la economía mundial lleguen al extremo de que tengan que cambiar las reglas del juego si no se arreglan problemas como el de Grecia que está al borde del derrumbe.

Por ejemplo, si el FMI, que es brazo operativo y ejecutor del grupo de los ocho países más poderosos del mundo y está bajo la tutela de quienes manejan la ‘banca’ de ese mega-juego de poderes económicos y financieros, le pide a México que ayude a los países que están en vías del truene económico y financiero agobiadas por sus deudas, como España o Italia, como está pasando en Grecia, Irlanda y Portugal, ni modo que les diga que no, cuando saben que las reservas de México son archimillonarias en dólares y en oro por lo que su gobierno se jacta de estar ‘blindado’ para enfrentar ‘cualquier contingencia’ derivada del tsunami que se avecina mundialmente.

No es remoto que eso suceda en Los Cabos, en donde habrán de tratarse asuntos que poco o nada tienen que ver directamente con nuestro país, pero que el anfitrión podría asumir esa ayuda a favor de la crisis de la Zona Europea, ya que sus graves problemas, junto con los agobios por los que atraviesan países otrora superpoderosos como Estados Unidos, evidentemente están pasando por una situación de desconcierto y requieren de ayuda, pero sin que tengan que compartir decisiones con los países emergentes cuyos gobiernos decidan apoyar la causa.

En síntesis, quienes participan en la Cumbre de Líderes del G-20, acaso ignoren que tienen de anfitrión a un mandatario presidencial que ha sido severamente cuestionado en su país desde el primer momento en que asumió el cargo, cuestionado por su triunfo. Quizá no todos los ahí reunidos sepan cosas de él, como por ejemplo, que en su propio país ha hecho creer que México es el país de las maravillas, cuando la realidad es muy distinta.

Tal vez ignoren que con pura retórica ha querido mostrar al mundo que la nuestra es una nación que en lo macro nos hacen los mandados, aunque en lo micro no hay correspondencia ya que sus políticas públicas han sido fallidas u omisas. Seguramente saben que le gusta ser farol de la calle y oscuridad de su casa. El aumento en el número de millones de pobres en su administración lo demuestra. Deben conocer que Calderón no cumplió la mayor parte de sus promesas de campaña, si no es que todas.

Los ‘líderes’ que se reúnen en Los Cabos acaso sí sepan–pero dirían diplomáticamente que es todo un ‘héroe’ por ello–, que el presidente Calderón emprendió una guerra contra el narcotráfico que acabó en fracaso, dejando hasta ahora más de 70 mil muertos como saldo –se dirá que ‘como consecuencia lógica’–, no obstante en medio de lo cual las mafias siguen muy campantes expandiendo su dominio en todo el país.

Seguro deben conocer los líderes allá reunidos, que las cosas empezaron mal desde el principio para Calderón, desde que hizo el juramento presidencial en San Lázaro la mañana del 1 de diciembre de 2006, en medio de la amenaza por el intento de un virtual golpe de Estado protagonizado por las fracciones parlamentarias del PRD, el PT y Convergencia Democrática. De aquello ya ni se acuerda el mandatario panista, quien hoy anda notoriamente entusiasmado para que precisamente el PRI no saque al PAN de Los Pinos.

Por cierto: ¿No andará merodeando otra vez en Los Cabos, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, como sucedió en febrero pasado cuando se hacían los ensayos del G-20 en los que participó doña Hillary Clinton, secretaria de Estado de los Estados Unidos, y que según las autoridades balines que tenemos, ‘por poquito’ dizque atrapan al capo más buscado del mundo? ¿Sabrán que el líder del cártel de Sinaloa es el consentido del gobierno calderonista según la leyenda urbana?

@Paulinocomenta

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