Desalientan las campañas de odio

PAULINO CÁRDENAS

Los mexicanos están hartos de las campañas de odio de los candidatos presidenciales en las que exacerban los ánimos, lo mismo que por las escandaleras que a diario se traen los grupos que apoyan a cada aspirante, entre otros el movimiento #YoSoy 132 que tiene de claro favorito al candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador, y no sólo fobia sino declarado odio contra Enrique Peña Nieto, no obstante que ese colectivo estudiantil se precia de ser dizque ‘apartidista’. Por ello el priísta no irá al cadalso que le tenían preparado para esta noche porque no existen condiciones de imparcialidad.

La gente está hasta la madre de escuchar tantos improperios, difamaciones, mentiras,  verdades a medias y abiertos insultos que se lanzan unos a otros, no sólo en los spots que se escuchan día y noche por todos los rincones del país, sino en cada mitin y evento abierto o a puerta cerrada que les organizan sus equipos de campaña y quienes se encargan de llevar a cientos y hasta miles de acarreados cada vez, como aplaudidores ‘espontáneos’ que sólo van de paleros a hacerle el caldo gordo a cada candidato para hacer creer que son ‘los buenos’.

Para normar criterios bastaría darle un repaso a lo que les zampó  a cada uno de ellos y a ella, el poeta Javier Sicilia el 24 de mayo pasado en el Alcázar de Chapultepec. A la candidata panista le dijo: “Aquí señora Vázquez Mota hay víctimas que son el engendro del pudrimiento de las instituciones, de la represión de su partido y del crimen organizado. Usted representa a un partido (el PAN) que después de 12 años deja como una de sus herencias un inmenso camposanto”. Las víctimas de la delincuencia le pidieron a la aspirante panista que se comprometa a investigar los casos de desapariciones y secuestros.

Al candidato priísta le señaló: “Me preocupa señor Peña Nieto, no oigo su corazón, no escucho su corazón, no lo escucho vibrar con el dolor de las víctimas. Escucho un discurso frío, muy acostumbrado al viejo PRI y me aterra, creo que nos aterra a todos. No oí a usted pedirle perdón a las víctimas”. Integrantes del Movimiento por la Paz cuestionaron a Peña Nieto por el caso Atenco, y le pidieron que de llegar a la Presidencia atienda los casos de desapariciones y violencia.

A Gabriel Quadri, candidato del partido Nueva Alianza, Sicilia le reprobó su relación con la dirigente Elba Esther Gordillo: “Usted señor Quadri significa la usurpación de las candidaturas ciudadanas. Usted sostiene su campaña apoyado en la mano de una cacique, que representa lo peor de nuestra clase política, con el apoyo de un sindicato corrupto que tiene secuestrado la educación”. El candidato del Panal fue cuestionado por las víctimas por su arrogancia y su doble moral.

Al tabasqueño, Sicilia le hizo los siguientes señalamientos: “Para muchos usted López Obrador significa la intolerancia, la sordera, la confrontación en contra de lo que pregona su República Amorosa, con aquellos que no se le parecen o no comparten sus opiniones. Significa el resentimiento político, la revancha sin matices contra lo que fueron la desaseadas elecciones del 2006. Le criticó su mesianismo y “la incapacidad autocrítica para señalar las corrupciones de muchos miembros de su partido”. Algunas de las víctimas que se encontraban en esa reunión, le reclamaron las desapariciones ocurridas en estados gobernados por el PRD.

Adiestradas como las tiene, las huestes del candidato de la coaliciónde las izquierdas fueron los contestarios inmediatos y lanzaron en esa ocasión una avalancha de críticas contra el poeta y escritor, a través de las redes sociales, por decirle a su caudillo que para mucha gente sigue siendo autoritario, soberbio y mesiánico. Sicilia salió en su propia defensa y declaró: “Me dicen: ‘Eres un hijo de la chingada, eres un traidor, un ojete’. Pero eso es fascismo, estalinismo, y yo no voy con eso. Se lo dije a Andrés Manuel: ‘A usted lo respeto y lo admiro’. Muchos en Morena son mis amigos y los respeto. Pero con ese fascismo yo no quiero nada. ¡Pinto mi raya!”.

Ese mismo estilo intransigente de hacer y decir lo ha copiado el movimiento estudiantil ‘132’, que ven en el candidato del Movimiento Progresista, más que a un aspirante presidencial, a un redentor. Y el asunto es que él se la cree. De ahí que su amoroso Mesías se permita el lujo de insultar y decirle a la hora que quiere lo que le viene en gana a sus opositores. Sobre todo al que le lleva una ventaja tal, que en lo que resta de las campañas se ve imposible que lo alcance.

Pero lo mismo sucede  con la panista. Y el priísta ha comenzado a reaccionar tardíamente  en ese mismo sentido. Esos son los motivos de tanta alharaca, de tanto insulto, de tanto improperio, de tanto odio que se ha visto en las campañas y de lo que la gente está harta. ¿Por quién votar?, es lo que se pregunta muchos mexicanos. Y solo faltan doce días para ir a las urnas. ¿Se violentarán más las pugnas de aquí a entonces?

@Paulinocomenta

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