Desenlace habría dolido a millones

PAULINO CÁRDENAS

México al parecer tiene un virtual Presidente electo: Enrique Peña Nieto. Así habrían terminado las dudas y la incertidumbre. Anoche mismo se empezó a conocer la realidad que decepcionó a los que abrigaban con fe y esperanza ver triunfar a su candidato o candidata, mientras que a otros muchos les alegró la existencia el corroborar que su voto contó para que triunfara quien, de hecho, según las encuestas preliminares, estaba perfilado para lograrlo. Al final habría ganado el voto de los más discretos, los que no hicieron alharacas ni bullas callejeras; fue la mayoría que prefirió esperar a la hora buena. Y la hora buena llegó. Y al parecer las definiciones también. Donde no hubo ninguna duda fue con el triunfo de Miguel Angel Mancera, representante de las izquierdas, como virtual jefe de gobierno del Distrito Federal.

Mientras millones de mexicanos comenzaban a disfrutar la virtual victoria de su candidato, otro buen número de ciudadanos empezaba a mascullar su derrota o lloraba con rabia que su favorito o favorita no alcanzara el triunfo. Incluso hubo el agandalle de Jesús Zambrano, presidente del PRD, de ‘adelantar’ resultados diciendo que el candidato del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador, llevaba la delantera en varios estados por lo que podía anticipar que el ganador de la contienda electoral para la Presidencia era el tabasqueño, lo que le mereció la inmediata réplica del líder del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, diciendo que había violado los dispuesto por el Cofipe y tildándolo de mentiroso con lo que había declarado.

Desde temprana hora las urnas recibieron las primeras muestras que favorecían  mayoritariamente al virtual ganador, lo que confirmó, primero por el conteo rápido de salida y más tarde el Programa de Resultados Electorales Preliminares conocido como Prep, que Peña Nieto, según las tendencias, había sido el candidato ganador, y habría logrado, pese a todo, remontar la estrategia que le zampó desde semanas antes el cártel antiPeña, para finalmente alzarse con la virtual victoria de la elección presidencial, superando a sus oponentes, incluido a quien tenía la esperanza de ganar, Andrés Manuel López Obrador, quien estará bajo los reflectores a ver si cumple con el compromiso suscrito por el IFE de aceptar los resultados y no ganar las calles para el reclamo de fraude como hizo hace seis años.

Nadie cree que el tabasqueño y los suyos se queden como si nada y con los brazos cruzados, aceptando el resultado adverso, según las cifras preliminares. Se da por hecho que de un momento a otro –si es que después de una declaración que haría al filo de la media noche no habría decidido reciclar su acostumbrado plan rebelde, ir al Zócalo y empezar a alegar fraude, compra de votos, complot y una conspiración orquestada en su contra–, sus soldados y soldaderas pudiera empezar a tomar las calles y a organizar un plan similar al de hace seis años, cuando perdió por primera vez la Presidencia, pero en esta ocasión con un plan ofensivo corregido y aumentado. Se cuenta que desde que empezaron a darse los primeros indicios de su derrota, comenzó la discusión en su cuarto de guerra si se activaba o no el operativo de reclamo generalizado.

Desde hoy, los días por venir podrían volver a ser aciagos para los mexicanos, que al menos en la capital del país, tendrían que soportar de nueva cuenta los reclamos a voz en cuello del tabasqueño y sus huestes. Tal vez irían primero por impugnaciones sobre irregularidades supuestamente habidas durante la jornada de ayer, por la vía legal, antes de abrir la vertiente de mandar al diablo a las instituciones o que, en un acto de verdadera civilidad, se apegue al pacto suscrito en el IFE de aceptar los resultados de la jornada electoral. Si fuera otro el plan,  en unas cuantas horas echaría a andar su operativo apoyado en las redes sociales, a través de las cuales intercambiarían los detalles de su estrategia con sus seguidores, incluido el #movimiento YoSoy132.

Cierto que hubo reportes y quejas generalizadas por diferentes hechos considerados irregulares, incluidos varios hechos de sangre sucedidos en al menos dos estados de la República, los cuales fueron canalizados a las autoridades judiciales respectivas y otras a las electorales, algunas incluso elevadas a la consideración de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, la Fepade, dependiente de la Procuraduría General de la República. Se habla de que un ejército de twitteros tendrán a  su cargo esa tarea de apoyo al plan de apoyo a López Obrador. Otra cosa sería un verdadero milagro. Seguro que lo amoroso, con su virtual derrota, ya se le acabó.

La aspirante panista Josefina Vázquez Mota, así como Gabriel Quadri de la Torre, del Partido Nueva Alianza, aceptaron de hecho su derrota. Después de la once de la noche de ayer, el consejero presidente del IFE, Leonardo Valdéz Zurita, habría adelantado, de acuerdo al conteo rápido oficial y las tendencias del Prep, que el virtual ganador seguía siendo el priísta Enrique Peña Nieto, quien después de correr el camino que marca la ley electoral, habría de ocupar la Presidencia de la República. Por lo pronto, el virtual mandatario federal electo tendrá que empezar a quitarse mucho del lastre que pesa sobre él. En eso estribaría su verdadera victoria. Por lo pronto le lloverá tupido por parte de quienes no votaron por el PRI.

@Paulinocomenta

Anuncios

Los comentarios están cerrados.