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¿Qué está por ocurrir en México?

PAULINO CÁRDENAS

Hoy es un día clave para el ex candidato de la coalición Movimiento Progresista. Andrés Manuel López Obrador podría empezar a ser víctima de su propio destino. Cuando creía que su argumento de compra de votos prosperaría y lo llevaría a lograr fácilmente la nulidad de la contienda electoral, el pasado martes le desvaneció su ánimo su principal asesor en la materia, Arturo Núñez, quien señaló que es imposible probar la compra de votos y que habría que buscar fuera de las urnas probables causas constitutivas de ilegalidad. Sin embargo, pese a esa lapidaria verdad, seguirá moviéndose porque esa es su naturaleza de animal político. Aunque sus cálculos le hayan fallado, después de lo que pudiera dar a conocer el Tribunal Federal Electoral querrá seguir adelante, porque no puede fallarle a su gente.

De lo que resulte dependerá lo que siga en su agenda respecto de sus reclamos. La resolución de ese tribunal podría convertirse para él en una gran encrucijada parecida a la de hace seis años, para saber si sigue adelante con su plan B de azuzar a los suyos al escándalo y al mitote con un alto ingrediente de repulsión y odio, o de plano desistir del propósito, aceptar lo irremediable, y volver a intentar en el 2018 ir por tercera vez por la Presidencia de la República. Luiz Inácio Lula da Silva lo intentó cuatro veces y lo logró en Brasil. Pero acá, quien iba a ser su secretario de Gobernación, ya se le adelantó.

El jefe de gobierno del Distrito Federal, al ver la debacle de su jefe, prefirió anunciar que desde el 6 de diciembre próximo iniciará su campaña rumbo a la Presidencia para de aquí a seis años. ¿Se lo permitirá López Obrador? Ese será otro cuento. Por lo pronto, sus seguidores están en espera de ver qué señal les da el gran jefe. ¿Qué seguirá después?, se pregunta el resto de la población. ¿Operará el tabasqueño el plan B? ¿Lo apoyará en esa peligrosa aventura su nuevo aliado, Felipe Calderón, a quien el gran perdedor siempre llamó el presidente ‘espurio’?

Lo que ha trascendido es que lo que expresó públicamente en varias entrevistas el mandatario panista, de que las autoridades electorales ‘deben aclarar’ la compra de votos por parte del PRI, será usado a favor de su causa ante el Tribunal Federal Electoral y el IFE, por los dirigentes de los tres partidos –PT, PRD y Movimiento Ciudadadano– que se unieron en coalición para apoyar al tabasqueño a través del Movimiento Progresista para que alcanzara la victoria en la elección presidencial del pasado 1 de julio, que el tabasqueño no logró. Calderón tendrá que ‘aguantar vara’ y si es convocado, podría ratificar sus dichos ante el Trife.

El asunto es que si no hay pruebas que sustenten jurídicamente las quejas de que hubo coacción del voto a 5 millones de ciudadanos para que supuestamente votaran por el PRI, mal habrán quedado, tanto Andrés Manuel López Obrador, como su aliado de lujo Felipe Calderón, de cara a la nación. Al final de la película ambos sumaron sus odios contra el priísmo y contra Peña Nieto, no obstante que hace seis años el mandatario panista y sus estrategas acusaron a AMLO de ser ‘un peligro para México’ cuando buscaba ser presidente por primera vez, y que durante la presente administración el tabasqueño siempre se refirió a Calderón como presidente ‘espurio’ y ‘títere’ de la mafia del poder.

La peor pesadilla para los mexicanos, empezando por los que habitan la capital del país,  podrían empezarla a vivir a partir de unas horas más, si el dictámen del Tribunal Federal Electoral no favorece los alegatos del Peje. Existe el temor de que comiencen los disturbios callejeros, azuzados por su caudillo, el gran perdedor de la contienda electoral 2012. Se supone que su jefe máximo los convocaría, a través de las redes sociales, al zócalo capitalino, para, en asamblea plenaria, después de hacer los planteamientos del por qué las instituciones no accedieron a sus necedades, acatar ‘lo que decida el pueblo’.

¿Qué podría decidir un ‘pueblo’ dolido por la derrota? El odio y la frustración son malas consejeras. Las protestas callejeras les quedarán chicas. Podrían desatarse actos de vandalismo que irían subiendo de tono, si López Obrador no los frena. Tendría que emular a Cuauhtémoc Cárdenas cuando no ganó las elecciones de 1988, y los suyos le exigían realizar actos subversivos como protesta por lo que consideraron un robo en los comicios que finalmente ganó Carlos Salinas de Gortari.

Al grito de ‘!Repudio total al fraude electoral!’, aquella vez sus seguidores quisieron lanzar al michoacano a la aventura de tomar las calles y empezar disturbios que sin duda acabarían en una guerra civil, ya que los ánimos estaban muy exacerbados. Pero el candidato perdedor no aceptó entrarle a esa aventura. Ojalá ese recordatorio le sirva esta vez al tabasqueño. Y a su aliado de lujo, ya que los ánimos de los perdedores podrían ser motivo de una ola de violencia que podría convertirse en un tsunami sangriento. Eso sin contar que el crimen organizado anda más desatado que nunca. ¿Qué está por ocurrir en México?

@Paulinocomenta

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‘Espurio’ y ‘legítimo’ muy del brazo

PAULINO CÁRDENAS   

El cártel antiPeña que encabeza Andrés Manuel López Obrador, tiene un aliado de lujo: Felipe Calderón. El presidente ‘espurio’ y el presidente ‘legítimo’, decidieron unir fuerzas para ir en contra de quien consideran un enemigo común, Enrique Peña Nieto, el priísta ganador de la elección presidencial 2012. Ahora resulta que andan muy del brazo dispuestos a mandar al diablo a las instituciones, involucrarse en la serie de argumentos mentirosos de que hubo una supuesta coacción del voto de 5 millones de ciudadanos, lo cual no se la creen ni ellos mismos.

Esa alianza postelectoral le vendrá muy mal a ambos de cara a los millones de ciudadanos que votaron en las urnas el pasado 1 de julio y que quieren ser tratados, por uno y por otro, como si fueran débiles mentales; el caudillo perdedor sabe que cuenta con sus huestes que están dispuestas a todo si tan solo reciben la señal de su máximo líder. Antes los volvería a convocar al zócalo capitalino para hacer ‘lo que le ordene el pueblo’. Y en esa aventura va como El Borras su nuevo aliado.

¿Lo que quieren ambos es poner al país en una condición de emergencia nacional echando a andar a los seguidores del Peje y a su subversivo movimiento ‘estudiantil’ en protestas generalizadas por las principales plazas públicas del país, calles y avenidas, para que la nación se convulsione e intervengan las fuerzas del orden federal junto con el Ejército y la Armada, llevando a México a una etapa postelectoral inédita, armándola en grande mediáticamente, para llamar la atención mundial?.

Al menos eso es lo que ha empezado a trascender de fuentes castrenses habitualmente bien informadas. Existe, se dice, la posibilidad de que si las cosas se salen de madre, hasta un golpe de Estado vendría. Eso sería conspirar contra el país al romper de facto con la institucionalidad y con lo que dicta la Constitución en material electoral.

Por lo pronto, el argumento al que se le ha unido Calderón a López Obrador, es a su necedad de que hubo coacción del voto con la ‘compra’ de tarjetas de descuentos de Soriana y de monederos electrónicos Monex, de lo cual dicen tener ‘pruebas’ que ya habrían presentado ante el Tribunal Federal Electoral. Lo más probable es que dicho tribunal los mande a freír chongos porque, si no hay pruebas contundentes que acrediten jurídicamente sus dichos, no será por la vía de las presiones políticas con las que puedan avanzar los perdedores.

Y a la suerte de esa locuaz aventura se ha sumado el presidente panista Felipe Calderón. ¿Por qué? Simplemente porque el mandatario panista vomita todo lo que sea priísmo.

Desde joven aprendió a odiar a ese partido, según cuentan quienes lo conocen desde hace muchos años. Se dice que incluso juró ante la tumba de su padre, nunca aceptar nada del PRI. Hay una anécdota que cuenta Gustavo Carvajal Moreno a Julio Scherer García para su libro ‘Calderón de cuerpo entero’, que señala que un día le trajo a regalar a Calderón una caja de puros de San Andrés Tuxtla. Era una caja especial de 20 puros con el nombre de Felipe Calderón.

“Se trataba de un regalo significativo, un signo de amistad”. Añadió: 

“Calderón vio la caja y la observó colérico. Descompuesto el semblante, me increpó. Me dijo que rechazaba el objeto, que debía saber para siempre que nada aceptaría de los priistas”. Y remató. “Mi padre me enseñó a odiar a los priístas”.

 Ese odio contra el PRI ha trascendido los tiempos.

Por otra parte, la coacción del voto ha sido una práctica principalmente del gobierno federal, de siempre, durante todo el año, de cada año, a través de los programas de ayuda de instancias como Sedesol. Pero en épocas electorales, esa ayuda populista se convierte descaradamente en coacción del voto, práctica que sucede en los tres niveles de gobierno, incluida la jefatura de gobierno del Distrito Federal y sus delegaciones.

Un ejemplo que todo mundo vio no hace mucho tiempo, fue cuando el propio presidente Calderón repartió dinero en efectivo a mucha gente pobre en diversos poblados del país,  -fue aquella vez que regañó a una maestra diciéndole ‘atrás de la raya que estoy trabajando’ y que todo mundo le reprobó-, dinero que por más de 15 mil millones de pesos le había pichicateado a los labriegos que habían resultado damnificados por las sequías y que incluso los legisladores de la Cámara de Diputados le exigieron al Ejecutivo que soltara.

Ese botón de muestra dibuja quién es Calderón, quien ahora anda de manita sudada con el Peje, con tal de que hacer la trastada, pasando por encima de las instituciones, de que el priísta Enrique Peña Nieto no llegue a Los Pinos. Eso se llama querer conspirar contra el país. Como uno no sabe perder y el otro ya se va, entonces que a México se lo cargue la chingada, parece ser la maquiavélica consigna.

@Paulinocomenta

Acelera acciones el cártel antiPeña

PAULINO CÁRDENAS

Acelerados por la derrota que sufrió su jefe supremo el pasado domingo durante la jornada electoral 2012, una de las células del movimiento subversivo civil de baja intensidad ‘”YoSoy 132” que mantiene un cerco en el IFE, agredió el pasado miércoles la camioneta del consejero presidente de ese instituto, Leonardo Valdés Zurita, a quien además insultaron, mientras que a varios empleados y empleadas los obligaron a abrir las cajuelas de sus autos para ver si no llevaban ‘boletas robadas’ cuando llegaban a trabajar a esa sede, todo en una actitud verdaderamente aberrante y descocada que es la vil copia del modo de actuar de quien comanda el cártel antiPeña junto con sus secuaces y que amenaza con volver a participar por la Presidencia en 2018, por tercera vez.

Volviendo a utilizar el mismo esquema de hace seis años, pero ahora corregido y aumentado, el reclamo lopezobradorista ya no es por el recuento del número de votos sino por supuestas irregularidades como la compra de votos y diversas violaciones realizadas, según él, desde antes y durante la jornada electoral, las cuales afirma que están documentadas y que le servirán para demostrar su dicho. Sus descalificaciones al proceso electoral son respaldadas tanto por las tribus de las llamadas izquierdas que pertenecen a los partidos que forman el Movimiento Progresista, como por el nuevo brazo operativo estudiantil que nació cooptado el 11 de mayo pasado y que forma parte del cártel antiPeña.

El candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador es embaucador con sus huestes a quienes engaña diciéndoles que él es impoluto, que no es corrupto. Quienes lo siguen ciegamente no saben, o se hacen, que su caudillo hacía negocio con sus ‘plantones’ en el zócalo capitalino, cuando perdía las elecciones para gobernador en Tabasco. Acarreaba a campesinos y trabajadores transitorios de Petróleos Mexicanos para presionar a las autoridades federales a intervenir en lo que él suponía habían sido fraudes. La primera vez perdió frente a Salvador Neme Castillo en 1988. La segunda vez fue frente a Roberto Madrazo en 1994.

Los cobros por levantar los plantones eran millonarios, ya que, marrullero como es, los hacía cercanos a la celebración de la fiesta del 15 de septiembre. Para que el tabasqueño “despejara” la plancha de la Plaza de la Constitución, recibió de parte del entonces Regente de la ciudad, Manuel Camacho, unos 50 millones de viejos pesos, cifra que le fue entregada por el secretario de Gobierno, Marcelo Ebrard Casaubón, actual jefe de gobierno capitalino. En dos ocasiones sucedió el mismo numerito. Ahora, ambos son incondicionales del Peje.

Pero hubo más. Durante la administración de Rosario Robles, también recibió recursos de las “cuotas voluntarias” de los mandos medios y superiores del Gobierno del Distrito Federal. Pero la más comentada de todas las “colectas” fue la recepción de miles de dólares del contratista Carlos Ahumada, a través de dos de sus colaboradores más cercanos: Carlos Ímaz y René Bejarano. ¿Todo eso lo sabrán sus incondicionales? A la fecha, el Peje mantiene estrechas relaciones con Bejarano, aunque lo niegue. El ex candidato ‘amoroso’ siempre señala que “no sabe nada”. Está el caso de las ‘aportaciones’ de las ‘Adelitas’, que es otra historia de engaño y de fraude que habría que detallar en mejor ocasión.

López Obrador es especialista en deslindarse de todo lo que no le conviene. Ahí está el caso por ejemplo de la ‘pasada de charola’ por 6 millones de dólares que se generó en la casa de Luis Creel, promovida por el uruguayo  Luis Costa Bonino, quien fuera asesor de varios presidentes durante sus campañas, entre ellos el ex mandatario de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva. Ese dinero sería utilizado para ‘garantizar’ el triunfo del tabasqueño. En esa reunión estuvieron varios de sus allegados. ¿Parte de esos millones de dólares han sido para financiar, entre otras cosas, al subversivo movimiento estudiantil? Porque cada día estrenan carteles nuevos, mantas nuevas, camisetas nuevas, todo nuevo.

Antes de las elecciones, otra célula de ese mismo colectivo había insultado y escupido al analista político Ricardo Alemán cuando caminaba cerca de avenida Juárez. También le tocó una retahíla de improperios al director de la edición impresa del Grupo Milenio, Carlos Marín, cuando caminaba por el centro, lo que da cuenta de cuáles son las órdenes que les ha dado López Obrador a sus provocadores disfrazados de estudiantes con credencial. Incluso trascendió que el tabasqueño ha distribuido un manual llamado ‘Modelo de provocación’ que contiene doce recetas. La quinta dice por ejemplo: “Generar violencia y culpar a la autoridad de ella”. En la doce se lee: “Presentarse como perseguido político por causa de su lucha”.

El escándalo ‘más calientito’ tiene que ver con una conversación telefónica en la que Julio Scherer Ibarra le pide una fuerte cantidad de dinero al empresario del acero y también banquero, Julio Villarreal Guajardo, como ‘otra’ aportación más para el dirigente del PRD, Jesús Zambrano, supuestamente para impulsar al Peje. Se escucha admitir al empresario antes haber entregado 110 millones a Zambrano, mientras que Scherer le insiste en que aporte otros 30 millones de pesos más. Por supuesto que el gran perdedor de la contienda electoral del domingo dirá que él no sabe nada. ¿Cómo llamarle a todo eso? Lo cierto es que poco a poco va saliendo a relucir el modus operandi del cártel antiPeña.

@Paulinocomenta

Si pierde AMLO habría violencia

PAULINO CÁRDENAS 

A pesar del ‘pacto de civilidad’ al que ha convocado el consejero presidente del IFE Leonardo Valdés Zurita, se da por hecho que si pierde Andrés Manuel López Obrador como lo pronostican las encuestas previas a la elección presidencial, la reacción de él y sus seguidores será peor que en 2006, la cual estaría impregnada de más rabia y más odio que entonces. Por supuesto que no aceptarán los resultados en contra, por más que el aspirante de las izquierdas hubiere suscrito el pacto de aceptación tanto del conteo rápido de salida como los del Programa de Resultados Electorales Preliminares (Prep) el domingo próximo, día de los comicios.

Ojalá que si pierde, la violencia verbal que tienen preparada él y sus huestes, no pase más allá de las pasiones y llegue a hechos de sangre. Hoy, en el zócalo capitalino, será el ensayo, el preámbulo de lo que será la noche del domingo y los días que siguen, si el tabasqueño no gana por segunda vez la elección presidencial. Desde esta tarde-noche, como cierre de campaña empezarán a sonar en la principal plaza pública del país sus tambores de guerra. Aunque AMLO trata de inyectarle a los suyos optimismo con ánimo exultante ya que ‘sus’ encuestas dicen que va a ganar, en el fondo quien tiene las más profundas dudas es él mismo, aunque finja lo contrario.

De otra manera no se entiende por qué, desde hace un par de semanas o más viene diciendo que habrá fraude, que habrá chanchullos, compra de votos por parte del PRI, que en síntesis volverá  a haber un complot y una conspiración en su contra, como si las izquierdas, que se han distinguido precisamente por hacerse trampas ellos mismos, fueran unas santas palomas y no pudieran hacer lo mismo o cosas peores en el último bastión que les queda, el Distrito Federal, en donde tendrán un completo control durante la jornada electoral. René Bejarano y sus subordinados están listos para ello.

Ni siquiera el PAN podría ser excluido de esa tradicional y tramposa forma de allegarse votos. En once años y medio de gobierno federal ya aprendieron las mañas y prácticas ilegales, tales como el Ratón Loco, la Tamalada, la Cadena, la Urna Embarazada, el Carrusel, y el vil robo de urnas, que son algunas de las prácticas que suelen realizar los partidos, todos sin excepción, para favorecer a su candidato el día de la jornada electoral, pese a que haya, además de los funcionarios de casillas, observadores nacionales e internacionales y de los propios partidos políticos.

Sin duda hoy con zócalo lleno, dirá a sus huestes cuáles serán las señales que habrán de recibir de su caudillo y de sus representantes, para hacer lo que tengan que hacer conforme la estrategia que ya ha sido trazada de antemano por lo que consideren que esté fuera de la legalidad y afecte y anule sus esperanzas de triunfo, no sólo cuando se empiecen a dar los resultados de la contienda electoral la misma noche del domingo, sino el día después y los subsiguientes, como sucedió hace seis años, pero que ahora se prevé que el ruido sería estruendoso y superlativo, buscando convertirlo en escándalo nacional. Habrá que ver si las campanas de la Catedral metropolitana no le hacen sombra.

Aunque el IFE ha convocado a la prudencia y a la serenidad, resulta obvio que AMLO, si pierde, mandaría al diablo lo que diga ese organismo, aún con la convocatoria hecha a todos los partidos y aspirantes de que, lo que esté fuera de la legalidad, deberá remitirse a las autoridades electorales e incluso si es necesario a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), dependiente de la PGR, que es la encargada de garantizar la equidad, legalidad y transparencia de las elecciones federales y locales en los casos que resultan de su competencia.

No sería exagerado asegurar que los tambores de guerra empezarán a sonar desde esta misma tarde-noche. Sus seguidores aclamarán todo lo que proponga su caudillo. Más ahora que tiene de su lado al movimiento estudiantil #YoSoy132, que igual pertenece al cártel antiPeña que según Saúl Alvídrez Ruiz, comanda Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard y Alejandro Encinas entre otros, además de contar con la asesoría del uruguayo Luis Costa Bonino, el empuje del ex líder estudantil chileno Marco Antonio Enríquez-Ominami Gumucio, y la inspiración de esa jovencita que desborda inteligencia llamada Camila Vallejo, lideresa estudiantil también chilena.

Por lo pronto, no se sabe si se animó a firmar el pacto que a instancias del IFE convoca a los partidos políticos y candidatos de la contienda electoral, a evitar la violencia y a respetar los resultados de la decisión ciudadana que se pondrá de manifiesto en las urnas el próximo domingo 1 de julio. El compromiso incluye que los cuatro aspirantes acaten el resultado de la elección, en los terminos que dé a conocer el IFE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). ¿AMLO lo respetará si pierde? Aunque pocos lo creen, ya veremos.

@Paulinocomenta

Ya ‘chole’ con su fraude electoral

PAULINO CÁRDENAS

Obsesivo como es, a sólo dos domingos de la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador volvió a blandir su arma favorita, la del fraude, ya que teme que los gobernadores priístas –seguramente porque los gobernadores panistas y el jefe de gobierno del DF son almas de Dios–, hagan trampas el día de las elecciones. Eso denota tres cosas: a) que no está seguro de ganar, b) que no tiene confianza en los ciudadanos que estarán como funcionarios de casillas, y c) que por supuesto no le da crédito a las autoridades electorales del IFE y del Tribunal Federal Electoral que han reiterado su compromiso de que no habrá cabida para un fraude el día de los comicios. Queda claro pues, que si el tabasqueño no gana, organizará una revuelta nacional, aunque haya asegurado, y hasta firmado, que aceptará el resultado de las votaciones.

Resulta obvio que su cantaleta de fraude –que acompaña con las historias del complot y de la conspiración en su contra como siempre lo ha hecho–, vuelve a manejarlo para ‘calentar’ desde ahora los ánimos de sus seguidores e irlos preparando para el escándalo que se propone hacer si pierde, faltando 10 días para las elecciones. El llamado que hizo a los gobernadores del PRI ‘a desistir del fraude electoral’ que preparan para llevar a Los Pinos a Enrique Peña Nieto ‘a costa de lo que sea’, es la inequívoca señal anticipada de que si el puntero en las preferencias obtiene el triunfo, organizará un bronca peor que la que armó en 2006.

En su habitual conferencia matutina, realizada el martes en Ciudad Juárez, le pidió a los mandatarios del tricolor que actúen ‘con decencia y decoro’, ya que se había enterado que que hubo una reunión hace unos 15 días en la casa del gobernador del estado de México, Eruviel Ávila, en la que Miguel Ángel Osorio Chong –integrante del equipo de campaña de Peña Nieto–, ‘les fijó cuotas de votos para el mexiquense’ que se obtendrían ‘al precio que sea’.

Hay la intención, destacó, ‘de la coacción y la compra de voto’. Lo mismo dijo que estaba pasando en Veracruz en donde el gobernador de este estado, Javier Duarte, ‘está participando en ese operativo’ para impulsar al candidato de su partido. El tabasqueño sostuvo que se frenará ese intento de fraude electoral y en ese sentido llamó a la ciudadanía a que le hagan llegar información sobre las irregularidades que vean en sus respectivas localidades.

López Obrador sigue obsesionado con que, si no gana, es porque hubo compra de votos o coacción de votantes. Fuera de la vez que ganó la jefatura de gobierno del DF en el 2000 en la que ni respingó, las veces que ha perdido elecciones –en 1991 y 1994 en Tabasco cuando quiso ser gobernador, y en julio de 2006 cuando perdió frente a Calderón –, ha salido con la cantaleta del fraude en su contra como bandera de guerra poeslectoral, junto con el cuento de que fue víctima de un complot y hasta de una conspiración para que perdiera. Ha sido pues, sistemático ese modo de reclamo cuando los resultados electorales no le han favorecido.

Si llegara a ganar, como algunos consideran que podría remotamente suceder, no habría ningún problema porque AMLO organizaría una fiesta nacional y porque sus adversarios no harían los ‘panchos’ a los que él está acostumbrado hacer cada vez que pierde. Esa verbena popular se prolongaría al menos por un año, mientras que el país empezaría a vivir la incertidumbre de adivinar hacia dónde encaminaría su gobierno ‘López Chávez’, como le puso de mote el ex presidente Vicente Fox en alusión al estilo de gobernar del mandatario venezolano Hugo Chávez. Muchos capitales y mucha gente se irían del país, se vuelve a escuchar si gana, como hace seis año se decía si ganaba.

El candidato de las izquierdas cree, según ‘sus’ propias encuestas, que lleva la delantera en las preferencias e intención del voto, no obstante que el priísta Enrique Peña Nieto sigue como puntero faltando diez días para las elecciones. Y otro bulto que tendrá que cargar a cuestas el tabasqueño y que le podría pesar a la hora de la votación, es la revelación que acaba de hacer Saúl Alvídrez Ruiz, alumno del Tec de Monterrey campus Santa Fe, y quien se ostenta la paternidad del movimiento #YoSoy132, en un video subido a YouTube.

En ese video, Alvídrez  balconea a quienes forman parte del cártel antiPeña, entre los que está el propio candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador, el jefe de gobierno del DF Marcelo Ebrard y el ex aspirante a la gubernatura del estado de México, Alejandro Encinas, entre otros. También expone de viva voz y con pelos y señales, cuál es la verdadera misión del colectivo estudiantil ‘132’ que se ha querido presentar como ‘apartidista’, cuando en realidad lo hicieron nacer para servir a la causa de AMLO y para crucificar políticamente a Peña Nieto, lo cual cuenta con la complacencia de Los Pinos, cuyo principal huésped por nada quiere que el PRI regrese al mando federal.

 @Paulinocomenta

#YoSoy 132 y el cártel antiPeña

PAULINO CÁRDENAS

Las manos que mecen la cuna del Movimiento #YoSoy 132 son lopezobradoristas y forman parte del cártel antiPeña. Manuel Cossío, estudiante de la Ibero, en un video que subió a YouTube esta semana, corrió el velo del misterio sobre lo que hay detrás, al hacer público la génesis de ese colectivo estudiantil que dizque había nacido de manera ‘espontánea’ en ocasión de la visita del candidato priísta Enrique Peña Nieto a ese centro de estudios el pasado 11 de mayo, y reveló que quienes están detrás son, entre otros, el propio candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador, el jefe de gobierno capitalino Marcelo Ebrard, el ex aspirante al gobierno del estado de México, Alejandro Encinas, el cineasta Epigmenio Ibarra e importantes personajes de la vida periodística de México, entre otros.

La noticia es la bomba del momento y viene a desinflar el globo que habían inflado a paso veloz los integrantes de ese cártel político para tratar de descarrilar el tren donde había venido viajando rumbo a Los Pinos el ex mandatario del estado de México, quien sigue de puntero en las preferencias según la mayoría de las encuestas. Resulta evidente que ese complot antipeñista tiene la complacencia del gobierno que encabeza Felipe Calderón, quien quiere evitar a toda costa que Peña Nieto logre ocupar la silla que él está a punto de dejar en la casa presidencial; además de estar rezando porque eso suceda, hay evidencias de que está de acuerdo con ese complot.

Una es que Gobernación no ha respondido a la petición de la calidad migratoria del uruguayo Luis Costa Bonino, quien en una grabación se le escucha decir que López Obrador está a sólo 6 millones de dólares de asegurar su triunfo. En una cena que se dio en la casa de Luis Creel, estaba de hecho proponiendo, junto con otros allegados al tabasqueño,  pasar la charola a empresarios y gente de dinero para hacer ese ‘cochinito’. No se sabe si se logró y que parte de ese dinero esté sirviendo ya para mover el ‘132’ que va contra Peña Nieto y que quiere desde ahora ungir al Peje como ganador de la contienda, con el dizque ‘debate’ que organizaron anoche, en donde querían tundir al puntero priísta.

Sabiendo que hay una abierta campaña antiPeña, la candidata ‘cuchicuchi’, que no le da para alcanzar a comprender lo que hay detrás del ‘132’, se la pasa vomitando lo peor de sus entrañas contra el aspirante priísta y el tricolor, queriendo desconocer que los mexicanos ya están hartos del PAN por sus erráticas políticas públicas, por la fracasada guerra de Calderón y por los miles de muertos que ha cobrado esa necedad; anda eufórica pero sin entender bien a bien lo que está pasando a su alrededor. En lugar de proponer algo en pro de México, se la pasa despotricando en contra de Peña Nieto y dándole uno que otro raspón al Peje. Hueco como suele ser su razonamiento, sigue sin tener propuestas de fondo que le lleguen a los ciudadanos.

Pues bien, Saúl Alvídrez Ruiz, alumno del Tec de Monterrey campus Santa Fe, quien se arroga la paternidad del movimiento estudiantil, narró en una larga conversación que fue grabada el pasado 28 de mayo, y subida a YouTube por Cossío, da pelos y señales de cómo se fraguó el movimiento estudiantil ‘132’ y cuáles son los primeros objetivos a lograr. Quien se considera el principal cabecilla del colectivo estudiantil –y quien al parecer ya fue expulsado de ese colectivo por haber hecho las revelaciones que hizo–explica en una charla con otros miembros del mismo grupo, quiénes están detrás de ese movimiento, todos pertenecientes al grupo lopezobradorista, incluido el propio Peje, relatoría que han causado todo un escándalo no sólo entre la comunidad de alumnos de estudios superiores que se habían venido adhiriendo al colectivo de reciente cuño, sino que el caso ha impactado a la propia clase política.

Además de balconear al candidato de las izquierdas y al jefe de gobierno del DF, señaló que el ex aspirante a la gubernatura del estado de México, Alejandro Encinas, es quien lo ‘couchea’ y fue por una gestión suya que trajeron a la chilena Camila Vallejo para que se sumara al ‘132’, aunque ella marcó su raya y no quiso lanzarse a fondo en esa riesgosa encomienda. En este espacio veníamos preguntando quiénes podría estar destrás como manos que mecían la cuna del colectivo estudiantil de nuevo cuño. Habíamos mencionado a algunos personajes que presuntamente estaban en esa tarea. Hoy, después de hecha pública esa grabación, se confirman las sospechas.

Lo cierto es que aunque en lo sucesivo los integrantes del cártel político antiPeña  tratarán de negar lo innegable, desde ahora se augura lo difícil que será para López Obrador y su gente, sacarse esa profunda estocada que han significado las revelaciones de Saúl Alvídrez, la que podría ser mortal para sus aspiraciones presidenciales. Por lo pronto, se ha activado toda una estrategia para negar y minimizar lo que dijo, incluido el descobije de quiénes integran el cártel antiPeña. El candidato de las izquierdas cree que le basta con tener ‘autoridad moral, principios y honestidad’, para librarse de toda culpa. No obstante, habrá que ver si eso lo salva del escándalo.

@Paulinocomenta