Archivo de la etiqueta: Fuerzas Armadas

La fuerte lucha por el poder militar

PAULINO CÁRDENAS

Mientras llega el desenlace de la lucha postelectoral en la que las izquierdas perdedoras no aceptan la derrota, por el lado de los altos mandos castrenses, entre el generalato sobre todo, existe otra lucha que está dejando de ser soterrada y empieza a ascender a la palestra pública. Se trata de una fuerte lucha para ver quién de entre los generales de cinco estrellas llega a alcanzar el poder militar y logra estar al mando del Ejército y de hecho de las Fuerzas Armadas, en el próximo sexenio que encabezará Enrique Peña Nieto, quien tendrá como asesor militar al general colombiano Oscar Naranjo cuyo gran mérito fue disminuir casi a cero el poder omnímodo del capo Pablo Escobar.

Es en medio de esa pelea de altos mandos castrenses en donde precisamente se ubica el caso del general Tomás Angeles Dauahare, arraigado por la PGR por supuestos vínculos con el narcotráfico, aunque su aislamiento obedece más bien por haber criticado la fallida estrategia del presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado, en una reunión organizada por la Fundación Colosio y en la que estuvo presente el entonces candidato priísta. Como se sabe, el militar fue subsecretario de la Defensa Nacional en el arranque de este sexenio. Las imputaciones que le han hecho al general son falsas, dicen sus abogados.

Las acusaciones que le han hecho no se han podido demostrar, señalan. Una corresponde a un anónimo presentada en marzo del 2010, la cual se basa en tres declaraciones del testigo protegido ‘Jennifer’, y quien al final de cuentas “no le consta nada, dice que todo lo sabe a través de un tercero”, dicen los abogados del militar. Otra acusación, esta del testigo protegido ‘Mateo’, también resultó falsa. Este dijo haberle entregado en julio de 2008 cinco millones de dólares provenientes del cartel de los Beltrán Leyva, no obstante que su defensa demostró que en esas fechas su defendido estaba en Alemania.

Y por ahí van las ‘indagatorias’ del gobierno federal en contra del general arraigado, dando tumbos. Incluso hubo una reciente ‘acusación’ de otro testigo protegido, que lo responsabilizaba de haber promovido el narcomenudeo en el Colegio Militar cuando Tomás Angeles Dauahare fue su director, la cual fue desechada por la PGR. Es una denuncia anónima que al verificarse verificar no resultó positiva, señaló la procuradora Marisela Morales. Dijo que esa acusación no forma parte de la investigación por la que el general se encuentra actualmente bajo arraigo.

Se da por hecho que al final de todo ese montaje contra quien fuera subsecretario de la Secretaría de la Defensa Nacional al inicio del sexenio calderonista, todo quedará en el ridículo nuevamente, como han sido los casos del famoso ‘michoacanazo’, del de ‘Greg’ Sánchez, el de la fracasada detención de Jorge Hank Rhon, el del anuncio de que habían atrapado al hijo del ‘Chapo’ Guzmán, así como el caso su socio Ismael ‘El Mayo’ Zambada, que no pudo ser detenido no obstante el ‘pitazo’ que había dado la DEA a las autoridades mexicanas. Están también las acusaciones contra ex gobernadores priístas de Tamaulipas por presuntos vínculos con el narcotráfico, lo cual hasta ahora tampoco ha podido demostrarse cabalmente. Se cree que el arraigo del general Angeles Dauahare acabará en lo mismo.

Pero este caso del general arraigado, quiérase o no, ha detonado dentro de los altos mandos del generalato de la Secretaría de la Defensa Nacional, una serie de pugnas y discusiones internas, en las que además de las que participan en su mayoría generales, también están opinando altos mandos de la Marina-Armada de México. En esas discusiones también hay voces de coroneles y capitanes y sus equivalentes en rango de la Marina. Pero el verdadero golpeteo está entre los generalotes de cinco estrellas que aspiran a suceder al general secretario Guillermo Galván. Aunque Angeles Dauahare se desmarcó de opinar, sin duda él podría saber quién sí es apto para el importante cargo.

Ahora bien, si la violencia será el componente central de la lucha política en el siguiente sexenio, y el objetivo básico, como se está viendo desde ahora, va a ser el querer desligitimar día a día al próximo mandatario de la nación de extracción priísta como sin duda lo hará una vez más López Obrador con sus huestes como lo hizo contra el panista Felipe Calderón cuando sufrió su primer derrota como aspirante presidencial, entonces es donde está el punto de la discusión y está encendido un foco rojo de latente inestabilidad para el país, ya que se tiene información de que a ese movimiento amlista, impulsado por el rencor, la frustración y el odio, pudieran sumársele grupos muy radicales resentidos con el sistema, e inlcuso hasta grupos armados que actúan en la clandestinidad.

¿Cuál será pues, el destino de México en el próximo sexenio, visto desde la óptica militar y en los términos de un escenario de violencia como el que se vislumbra habrá de gobernar Enrique Peña Nieto a partir de diciembre? Eso es justo lo que discuten y pelean en estos momentos los diferentes grupos del generalato, para tratar de imponer a ‘su’ candidato que sería el sucesor del general Galván, salido de una posible terna la designación que hará el mexiquense una vez que lo declaren Presidente Electo. Quien sea, no la tendrá nada fácil. Y menos con la experiencia del general Naranjo, quien aplacó los ímpetus delictivos nada más y nada menos que de Pablo Escobar.

@Paulinocomenta

Prevén posibles brotes de violencia

PAULINO CÁRDENAS

Este miércoles terminan las campañas de proselitismo político de los cuatro aspirantes a la Presidencia de la República, cuyo destino quedará sellado el próximo domingo cuando se celebren los comicios federales para elegir al sucesor del panista Felipe Calderón. Respecto al ambiente que podría prevalecer antes de las elecciones, durante la jornada electoral y el día después, resulta impredecible lo que pudiera suceder, aunque hay indicios que hacen temer que pudiera haber disturbios, conatos de violencia física e incluso broncas que pudieran desembocar en hechos de sangre, por las pasiones que podrían desatarse por parte más de unos que de otros seguidores de sus respectivos candidatos, que darían comienzo en la capital de la República.

Desde el pasado fin de semana se ha visto el despliegue de integrantes de la Fuerzas Armadas por varios puntos del país, en donde se observa el paso por carreteras federales y de cuota, de camiones verdeolivo camuflageados en donde también se ven circular remolques especiales que arrastran artillería pesada, por lo que se presume habrá, en unas cuantas horas más, una militarización generalizada en todo el territorio nacional, al parecer derivado de informaciones de inteligencia del Ejército y la Marina, que señalan que al habitual contexto de inseguridad sobre el narcotráfico, resulta necesario sumar un programa especial de vigilancia en torno al proceso electoral durante esta semana, en la jornada electoral del 1 de julio y los días que siguen.

Si bien los cárteles de la droga han constituido en este sexenio la principal amenaza a la paz y la estabilidad del país desde la perspectiva del Ejército, en torno a lo cual la Secretaría de la Defensa sigue preocupada por la posibilidad de que pudiera haber vínculos de los cárteles que operan en México con gupos guerrilleros que pululan por distintas latitudes del país, elementos de los Grupos de Inteligencia de Zona (GIZ) del Ejército mexicano, por órdenes de sus mandos superiores han empezado a realizar movilizaciones de las distintas bases de reclutamiento ubicadas en todo el territorio nacional, para estar listos ante cualquier contigencia que atente contra la estabilidad social.

Ha trascendido que los informes de inteligencia dan cuenta de que la Sedena espera actividad importante de grupos supuestamente infiltrados entre los seguidores de algunos candidatos presidenciales, que pudieran atreverse a subvertir el orden desde antes del día de las elecciones y sobre todo durante la jornada electoral del próximo domingo e incluso  después de que se den a conocer los resultados. Es un foco rojo anticipado que ha sido calificado como de inseguridad y riesgo popular. Ya se tienen focalizados algunos grupos que tienen reclutados a supuestos líderes dispuestos a seguir órdenes de violentar la estabilidad social, como parte de las movilizaciones que se harán en lugares públicos el miércoles próximo cuando terminan las campañas, el día de las elecciones, el día después y los subsiguientes.

Se sabe que ya se tienen bien ubicados a los diferentes grupos que pudieran ser parte de esa estrategia de desestabilización que buscarían provocar inseguridad y miedo en la ciudadanía, cuyos membretes son bien conocidos como grupos de provocadores profesionales de siempre, más los que a últimas fechas han surgido y que llevan la clara intención de hacer llamados a la insurrección popular arguyendo la libertad de expresión. Uno de ellos ha cobrado fama en pocas semanas, por haber nacido con esa intención de dividir en lugar de unir a la sociedad. En muy breve lapso ha mostrado tener  actividades esporádicas pero sostenidas que llevan ese fin.

La preocupación pues, con respecto a los grupos clasificados como subversivos por la inteligencia castrense, es lo que han provocado las movilizaciones militares por todo el país, por la certeza de sus órganos de inteligencia que coinciden con los de los órganos civiles de espionaje político. La constancia provocadora que han dejado los grupos que se tienen en la mira, han hecho encender los focos rojos a los altos mandos de los dos institutos armados, y motivado el despliegue de soldados y marinos no sólo en las zonas urbanas y semiurbanas del país, sino que en incursiones de vigilancia que abarcan las sierras y poblados lejanos.

La instrucción por ahora es tener ubicados los puntos marcados con rojo en el mapa político de la inteligencia militar y civil, sobre todo aquellas regiones en donde pudieran haber brotes de violencia, empezando por el Distrito Federal. La orden es que las fuerzas operativas castrenses estén alertas para intervenir y controlar cualquier situación que quisiera salirse de madre. La instrucción es no actuar, sino estar más bien a la expectativa para evitar que los revoltosos pretendan actuar mucho  más allá de los límites de la pasión electoral. La idea es que con su sola presencia se pueda disuadir cualquier intento de disturbio popular, antes de las elecciones, durante la jornada del 1 de julio y en el periodo poselectoral. Trascendió que sólo en un extremo muy necesario habrían de actuar.

@Paulinocomenta

Cinco años de matanzas

PAULINO CÁRDENAS

Ayer se cumplieron cinco años de combates armados del gobierno del presidente Felipe Calderón contra los cárteles de la droga y del crimen organizado, que a la fecha han dejado más de 60 mil muertos y que será el estigma que perseguirá por el resto de su vida al mandatario panista, quien ha dicho hasta el cansancio que no cambiará de estrategia de llevar como bastión a las Fuerzas Armadas en esa fracasada lucha, con el consecuente desgaste que eso está implicando para mandos y efectivos del Ejército y la Armada que han estado en los frentes de guerra.

Además, la manga ancha que su gobierno le ha dado a Estados Unidos para dizque combatir a las mafias a través de sus organizaciones antidrogas y de combate al crimen organizado como la ATF, DEA o el FBI, dejando pasar deliberadamente a nuestro territorio armas y dinero y lavando dólares para supuestamente seguirle la pista a los capos, es otra mancha negra en esa lucha en la que insiste el michoacano lo cual habrá de sumarse a la larga lista de milagros que se ha ido colgando por esa necedad bélica que al final es la cruz con la que tendrá que cargar.

La insistencia de combatir a los cárteles en todo el territorio nacional incitando al uso de la fuerza y la violencia o que no solo amenaza con emplearlas sino que ordena que ese sea el único camino de su lucha, es un problema grave que sólo él no quiere ver. Esa carta que le escribió el realizador y cineasta Epigmenio Ibarra el viernes pasado en Milenio.com dice mucho de lo que los mexicanos sienten y quisieran decirle al Presidente en torno a esa guerra que ha sido su obsesión sexenal.

En sus ‘Acentos’, el realizador le reclamó al Presidente de una manera muy dura su andar belicoso sexenal que como acto de autoridad unilateral ha llevado a México a un estado de cosas inéditas, por lo que –esto no dicho por el productor– ha dejado de lado otros muy importantes rubros que ya en el poco tiempo que le queda de gobierno, ni por asomo logrará siquiera poner la primera piedra. Le increpa Ibarra a Calderón:

“Se ha lanzado usted, aprovechando la ventaja estratégica que le da su posición como jefe de Estado, a una campaña intensiva para desprestigiar a quienes, haciendo uso de nuestro derecho, por amor a México, por nuestros hijos, con nuestros hijos, criticamos su estrategia de combate al narco.

“Nos ha tachado de calumniadores. Ha sugerido que somos faltos de entendederas, que obedecemos a propósitos político-electorales inconfesables. Que nos mueven sólo el odio y el resentimiento. Le hace falta, señor Calderón, verse al espejo. Todo su discurso parte de la tesis de que no hay otro camino para enfrentar al crimen y de que usted ha sido el único que ha tenido el coraje y la decisión de seguirlo.

“Se presenta usted ahora diciéndose víctima de las injurias de un pequeño grupo, como el “salvador de la patria”, el cruzado dispuesto, por el bien de la nación, a enfrentarse al sacrificio, al juicio de la historia. Pero usted, señor Calderón, no pone la sangre; los muertos son otros, son de otros.

“Gastando miles de millones de pesos del erario, aprovechándose de la reverencia atávica de los medios frente al poder, ha logrado establecer, al menos entre seguidores, gente atenazada por el miedo e incautos, la falsa disyuntiva: o se está de acuerdo con su estrategia o se está contra México y con los criminales. Lo cierto, señor Calderón, es que ha procedido, por decir lo menos, irresponsablemente”. Epigmenio Ibarra le dice al Presidente otras expresiones de reclamo en su escrito.

De otra parte hay más, si se considera la lastimosa actitud de nuestras autoridades federales en los casos de Rápido y Furioso de trasiego ilegal de armas de Estados Unidos a México, asunto en el que tanto el gobierno de Washington como el de México han negado saber lo que sucedía. ¿O sigue sucediendo?. Lo mismo acontece con la denuncia que hizo recientemente The New York Times, de que la DEA ha venido traficando con dinero del narco mexicano y lavando millones de dólares dizque para seguirle la pista a los capos. Acá dicen que nada se sabía. ¿De veras?

Por lo pronto, para el gobierno de Washington el gobierno calderonista es lo mejor que le ha pasado en la lucha antidrogas porque sus corporaciones federales pueden hacer y deshacer a su antojo lo que quieran, incluso dentro de territorio mexicano, sin que nadie les diga nada. Y todo esto sucede al cumplirse los cinco años de iniciada la narcoguerra de Calderón. ¿Qué pasará en el 2012? ¿De veras, como se viene diciendo, se quiere crear un ambiente de guerra tan peligroso para México como para que se lleguen a cancelar las elecciones de julio?

pcardenascruz@yahoo.com.mx

Gobierno sin Buen Fin

PAULINO CÁRDENAS

No obstante que para autoanimarse el presidente Felipe Calderón señaló que todavía ‘le cuelga’ para que termine su período y hasta planes hace para el último año de gobierno, una vez que presente su quinto informe será un hombre políticamente venido a menos, porque así ha sido siempre con cada Presidente en su sexto año, y más en su caso cuya actividad prioritaria seguirá siendo la inútil guerra contra el crimen organizado. Las candilejas estarán dirigidas a los protagonistas de la contienda electoral del año próximo.

El conteo regresivo de su mandato empezó de hecho ayer con el registro de Enrique Peña Nieto como precandidato para enarbolar la bandera del PRI con miras a sacar al PAN de Los Pinos en el 2012 como muchos de sus seguidores desde ahora lo dan por hecho, con lo que el mandatario panista pasará a un segundo o tercer término, una vez que reúna a los suyos en el Campo Marte para darles a conocer sus actividades de este año.

Seguramente en ese escenario le dará énfasis a la inútil guerra contra las mafias –que no ha servido más que para robustecer el poder de las bandas del crimen organizado y a los capos de la droga–, sobre la cual seguirá insistiendo en la misma estrategia fallida de llevar por delante a miles de efectivos del Ejército y la Armada haciéndole de policías, junto con las espeluznante cifra de muertos que lleva acumulada esa lucha armada.

Lo que para Calderón ha sido una evidente satisfacción como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, su papel como Presidente ha dejado muchos qué desear para millones de mexicanos. Además de no dar pie con bola en el combate a los capos de la droga y del crimen organizado, ha sido un mandatario que ha padecido el mal fario de las calamidades, yéndole peor que a ninguno de sus antecesores de medio siglo para acá. Sólo hay que ver los casos de las misteriosas muertes de dos de los cinco secretarios de gobernación que hasta ahora ha tenido.

A la mitad de su mandato los ciudadanos dieron muestra del repudio al panismo en las elecciones intermedias del 2009, dándole el voto al PRI y dejando en el camino al PRD. Eso llevó al panismo a hacer alianzas para tratar de recuperar terreno en 2010 con candidatos ex priístas, y este año de 2011 recibió otro duro revés con la derrota de su hermana, Luisa María Calderón, pese a que había la orden darle todo el apoyo y de echarle toda a carne al asador para hacerla ganar.

Acaso una de sus más errráticas decisiones  de su sexenio fue la de anunciarle al mundo la aparición en México de la influenza porcina que dizque contagiaría al mundo entero, por lo que siendo agorero del mal, anunció ‘urbi et orbi’ la advertencia de que nuestro país era foco del supuesto virus mutante A/H1N1 por lo que ordenó la inactividad general junto con la recomendación sanitaria de usar cubrebocas, quedando nuestra nación prácticamente aislada del mundo el tiempo suficiente como para golpear la economía, muy especialmente al sector turístico que tuvo pérdidas millonarias. Al final, el famoso virus fue como el ‘chupacabras’: una pesadilla más bien inventada.

Eventos como el del Casino Royale de Monterrey, los desencuentros con los miembros del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad encabezado por el poeta Javier Sicilia, y lo que reveló la maestra Elba Esther Gordillo de que sí tuvo arreglos la dirigencia magisterial con el mandatario panista previos a las elecciones del 2006, son tres botones de muestra de los desaguisados que ha tenido que pasar Felipe Calderón en lo que va de su administración.

Esto sin contar con el secreto a voces de que su gobierno tiene en calidad de ‘intocable’ a Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, en virtud de que existe un acuerdo entre la DEA y el líder del cártel de Sinaloa para fungir como una especie de ‘cártel protegido’ a cambio de der información sobre otras bandas rivales, según lo aseguró ‘El Vicentillo’ Zambada Niebla, hijo de ‘El Mayo Zambada’ socio de aquel, y que por necesidad estratégica ese acuerdo se tendría que respetar aquí.

De las asignaturas pendientes habrá que esperar qué dice en su quinto informe. Entre otros rubros los que le dejará a quien lo suceda en Los Pinos, como son los de la difícil situación económica para millones de familias mexicanos que lejos de mejorar su calidad de vida ha empeorado, el creciente desempleo y la lacerante pobreza extrema que priva en las zonas rurales e indígenas del país.

Como sea, según mucho anticipan, a Calderón le espera más bien un final de pesadilla –y no un ‘buen fin’ como la campaña de ventas que acaba de celebrarse en el país para beneplácito de los comerciantes–, no obstante de que para él todavía ‘le cuelga’ para que termine su sexenio. Un año que seguirá siendo de bla,bla, bla y de imaginaria más que de hechos, como los cinco ya casi cumplidos.

pcardenascruz@yahoo.com.mx 

Víctima de su necedad

PAULINO CÁRDENAS

El Presidente acabará el sexenio siendo víctima de su propia necedad, compartida acaso con los que le vendieron la idea de utilizar al Ejército en labores que le corresponde encarar a corporaciones civiles y no militares, en la guerra que le decretó a las mafias del narcotráfico y el crimen organizado sin consultarle a nadie. Aunque Felipe Calderón ha recibido elogios del gobierno norteamericano por su ‘valentía’ al enfrentar a las mafias, la verdad es que las relaciones de México con Estados Unidos se han ido tensando cada vez más en torno a ese tema.

Esa absurda estrategia de querer combatir la violencia con violencia ha motivado que cada día el número de mexicanos muertos vaya en aumento. Se habla de que al cierre de este año habría más de 60 mil muertos dejados por los combates armados, además de cientos de personas que han sufrido desapariciones forzadas a manos de militares, marinos o policías federales, y las miles de familas que han tenido que desplazarse a lugares más seguros huyendo de la guerra. En el tiempo que ha durado esa lucha los capos no han visto mermado su poder, sino al contrario.

Cada vez son más las voces que reprueban la estrategia de la guerra de Calderón quien insiste en mantener a las Fuerzas Armadas haciendo un papel que no les corresponde, ya que constitucionalmente están para defender la soberanía del país en caso de una invasión de fuerzas extranjeras y realizar tareas a favor de la sociedad, no para jugar el papel de policías que persiguen delincuentes y cuyo adiestramiento no está hecho para eso. Al mandatario panista se le ha reprochado el haberse ido por la libre  y sacudir el avispero de las mafias, sin medir las consecuencias de lo que eso ha significado.

En la Declaración de Ginebra dada a conocer la semana pasada en Suiza, se hace hincapié en que la ‘línea dura’ adoptada por México contra los narcotraficantes, ha llevado la violencia a niveles más altos que en muchas zonas de guerra formales que se focalizan en distintas poblaciones del mundo. En el mismo documento se condena el papel que juega Estados Unidos como proveedor de armas a los cárteles mexicanos, calificando de ‘exagerado’ ese rol.

Sin decirlo, esa Declaración alude a los programas ‘Receptor Abierto’ que empezó a finales de la administración de George W. Bush y que cambió de nombre al de ‘Rápido y Furioso’ con Barack Obama, a través de los cuales se han dejado pasar deliberadamente cientos de armas de Estados Unidos a México, dizque para seguirles la pista y dar con las guaridas de los delincuentes organizados. Lo malo es que ninguna autoridad, ni norteamericana ni mexicana, dice haber conocido de ese criminal tráfico deliberado de armas.

El mismo documento suizo cuestiona el uso que ha hecho Calderón del Ejército en esa tarea de perseguir delincuentes de las mafias del nacotráfico y del crimen organizado. También señala que el éxito de la decisión tomada hace cinco años por el presidente mexicano de usar a las Fuerzas Armadas para combatir a los cárteles, “es discutible”.

El propio Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, al recibir la presea Belisario Domínguez que otorga el Senado de la República, dijo que tanto la situación económica como el de inseguridad que prevalece en México, resultan insoportables e inadmisibles, al tiempo que demandó sacar al Ejército de esa lucha en la que el Presidente tiene inmersas a las Fuerzas Armadas contra el crimen organizado.

Frente a Calderón, el creador del PRD y líder moral de las izquierdas señaló que “en la democracia, la seguridad y la justicia son asuntos de la autoridad civil”. Propuso cambios en la estrategia gubernamental antinarco, que ha sido –dijo– insuficiente. Planteó crear un cuerpo especial encargado de hacer frente a la delincuencia, que permita liberar al Ejército de la responsabilidad que le han asignado en materia de seguridad pública”.

Las fuerzas armadas, expresó Cárdenas, “no pueden seguir expuestas a riesgos derivados de una función que no les corresponde. Es necesario fortalecerlas como el cuerpo que resguarda y garantiza la integridad de la nación”… Más tarde, y en otro evento, Calderón respondería que no hará ningún cambio alguno a su estrategia de guerra hasta el final de su sexenio.

Y el poeta Javier Sicilia, que encabeza el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, señaló en Washington que “el presidente Calderón tendrá que pagar por su responsabilidad en los miles de muertos de esta guerra”. Indicó que aunque “no es el papel del movimiento pedir un juicio, pero (el mandatario panista) tendrá que enfrentar sus responsabilidades”. Y puntualizó: “Los hombres tienen que pasar por la justicia, los actos se pagan y la justicia exige una retribución a tanto dolor”.

Pero el Presidente no entiende. O no quiere entender. Luego entonces es una necedad  que tendrá que enfrentar de cara a la nación.

pcardenascruz@yahoo. com.mx

El apuro del general

PAULINO CÁRDENAS

El secretario de la Defensa Nacional, general Guillermo Galván Galván, instó a los integrantes del Congreso de la Unión a que aprueben otra legislación emergente como parte de la Ley de Seguridad Nacional, que defina los márgenes de responsabilidad de mandos y efectivos castrenses en las acciones ordenadas contra el narcotráfico por el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, Felipe Calderón, y se cierre la brecha de vulnerabilidad de efectivos y mandos militares ante posibles acusaciones por violaciones circunstanciales o deliberadas de derechos humanos contra civiles, mismas  que pudieran cobrar relevancia ante tribunales internacionales al término del sexenio o antes.

De por sí ya hay preocupación entre las filas castrenses por el reciente fallo emitido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el sentido de que las violaciones de militares contra los derechos fundamentales de civiles tendrán que dirimirse en tribunales del fuero común y no militar, lo que resultó un coto contra las Fuerzas Armadas que, aunque deberá ser acatado ese ordenamiento, en voz baja los mandos se han venido quejando de que, si bien deben cumplir las órdenes de sus superiores contra la criminalidad organizada –un rol que constitucionalmente en estricto rigor no les corresponde–, requieren también de que se les defina legal y constitucionalmente su ámbito de responsabilidades.

No necesariamente querrían una patente de corso para actuar contra la delincuencia organizada pero sí que tengan la certeza de que en el recuento final de la fallida guerra contra el narco al término del sexenio, no sea el Ejército la única instancia que cargue con la gave responsabilidad de pagar los platos rotos de esa necia lucha que ha dejado alrededor de 55 mil muertos y desaparecidos en casi cinco años de lucha, la cual sin medir sus consecuencias fue lanzada por el Presidente desde que asumió el cargo en diciembre de 2006.

El apuro del general no es gratuito. Es porque el tiempo sexenal sigue corriendo y se acorta cada vez más y, como en el caso de su jefe supremo, no quiere que ante los ojos de la sociedad, que siempre ha manifestado admiración y respeto por el Ejército mexicano y en general por las Fuerzas Armadas, éstas se vayan por los suelos a la hora de repartir culpas, sobe todo cuando venga el parte de guerra final.

Por ello, durante la ceremonia de apertura y clausura de cursos del sistema educativo castrense celebrada en el Heroico Colegio Militar, el general Galván señaló: “No es una obstinación; es una necesidad ingente” regular la actuación de los militares en labores de seguridad pública.

Es obvio que para él y los demás mandos del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea Mexicana, resulta necesario definir cuanto antes los términos de legalidad en lo que respecta a la actuación de los efectivos castrenses designados para combatir a los sicarios de las mafias, pero también para que se demarque el grado de responsabilidad de su actuación bélica, ya que los soldados de tropa y militares de grado están adiestrados primordialmente para aniquilar al enemigo y no para andarse por las ramas cuando lo tienen enfrente.

Sin embargo, los efectivos castrenses eventualmente son acusados de violar los derechos humanos y garantías de la población civil cuando están de servicio antes, durante o después de las incursiones y escarceos armados que se dan a diario en distintas partes del país, lo cual ha sido documentado por familiares de las víctimas o por estas mismas, quienes son atendidas a través de la Comsión Nacional de Derechos Humanos o por los organismos no gubernamentales internacionales avocados para ello.

Lo que apruebe el Legislativo sería estrictamente observado por ese instituto armado ha dicho el general secretario, ya que lo que importa es que los elementos de las Fuerzas Armadas tengan certidumbre jurídica de sus actuaciones y un marco de referencia legal para no correr el riesgo de actuar fuera de la ley.

Habrá que ver si esta vez los diputados priístas le hacen caso al general Galván, porque hace unos meses, casi al final del anterior periodo ordinario de sesiones del Congreso, de manera soterrada surgieron dichos en el sentido de que diputados priístas habrían recibido amenazas de que, si no aprobaban la minuta como lo había hecho el Senado de la República, saldrían a la luz ‘expedientes negros’ de personajes del tricolor que estaban siendo preparados por la PGR, como de hecho sucedió después de posponerse la aprobación.

No obstante, para quienes han venido criticando la militarización del país, consideran que esa presión del Ejército al Legislativo es con el fin de tener manga ancha bajo el amparo legal, no sólo en sus acciones contra los capos y sus sicarios, sino para actuar con toda libertad contra las amenazas a la seguridad pública, seguridad interior y seguridad nacional, incluido tomar el mando si se llegara a decretar el estado de excepción en cualquier entidad de la República ante el acoso de los delincuentes organizados o del  narcoterrorismo.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

Un ‘error’, usar al Ejército

PAULINO CÁRDENAS

Aunque el presidente Felipe Calderón y el titular de Gobernación han señalado reiteradamente que en tanto no existan policías locales certificados y que estén en capacidad para hacer frente al crimen organizado, especialmente en aquellas zonas en donde la rivalidad criminal amenaza la tranquilidad de la ciudadanía, el Ejército, la Marina y la Policía Federal permanecerán en las calles, el juez español Baltazar Garzón, de visita en México, declaró que es un “error” permitir que el Ejército haga las tareas de seguridad pública.

También manifestó que nuestro país no debería pagar con tantos muertos la lucha contra el crimen organizado. Manifestó que aunque es inútil pactar con los criminales porque al final acaban dándole un disparo por la espalda a los que suscriben esos acuerdos con ellos, y advirtió que cuando no se hacen valer las leyes y la Constitución, están abiertas las puertas para iniciar juicios en tribunales internacionales, tal como lo resolvió hace unos días la Suprema Corte de Justicia de la Nación, apegándose a los estatutos de Roma.

Famoso por haber llevado a los tribunales al ex dictador chileno Augusto Pinochet, el magistrado señaló que no se debe caer en el error de que se construya la seguridad nacional a espaldas de los ciudadanos y que en la lucha contra las mafias y cárteles de la droga y el crimen no deben cometerse abusos, porque de documentarse y comprobarse graves violaciones a los derechos humanos en esa lucha, los casos contra civiles se podría llevar a autoridades ante la Corte Penal Internacional, subrayó.

Garzón vino a México a anunciar la celebración los días 29 y 30 de agosto, de un foro sobre “Legalidad, Democrática, Ética, Derechos Humanos y Seguridad”, que organiza la Cámara de Diputados. Recomendó usar al Ejército ‘sólo como último recurso para proteger a la población en asuntos de seguridad’, así como tomar en cuenta las propuestas ciudadanas y nunca pactar con el narcotráfico. De ese foro sin duda saldrán chispas, rayos y centellas.

Hace unas semanas estuvieron en el país representantes de Derechos Humanos de la ONU para las desapariciones forzadas, e hicieron un llamado al jefe del Ejecutivo mexicano para que ya no sea el Ejército el que combata al crimen organizado y el narcotráfico en las calles mexicanas.

En respuesta, el subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Felipe Zamora Castro, señaló que el Ejército, la Marina y la Policía Federal permanecerán en las calles. Dijo que ahí segurián, hasta que haya policías locales certificados y que estén en capacidad para hacer frente al crimen organizado. Eso va para largo.

Y por más que las altas autoridades del gobierno y los mandos militares digan que las fuerzas federales actúan apegadas a la ley y a la observancia de los derechos humanos, eso no es estrictamente cierto. Los soldados no están formados para realizar trabajos policiacos. Ellos van a lo que van. Y si no, que le pregunten a miles de personas que han sido víctimas de los militares dizque en un afán de ira tras los criminales o al poeta  Efraín Bartolomé y a las familias que les allanaron con lujos de violencia sus domicilios el jueves en la madrugada dizque buscando a un delincuente.

Como sea, no es lo mismo que un mexicano cualquier o alguna instancia del Legislativo o de la oposición critiquen la ‘estrategia’ de la muerte que lleva a cabo el gobierno en su guerra armada contra las mafias sin resultados verdaderamente positivos, a que venga una gente como el magistrado español Baltazar Garzón a decir lo que dijo sobre esa infame guerra que lleva en su haber un escandaloso número de muertos –más de 50 mil, miles inocentes–, y porque los cárteles, lejos de deprimirse y desaparecer se han multiplicado y cobrado más mayor aliento, y el tráfico de drogas sigue yendo y viniendo, por hablar de una sola vertiente del crimen organizado.

La violación de los derechos humanos por parte de militares y agentes policiacos armados contra la población inocente en el país con el pretexto de que andan persiguiendo criminales, preocupa sobremanera al Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas y a sus asesores bélicos a quienes le urge que se aprueben cuanto antes las reformas a la Ley de Seguridad Nacional. Por lo pronto el Ejército tiene encima el pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia mexicana en el sentido de que las violaciones a los derechos humanos de los civiles por parte de militares, deberán ser juzgados en tribunales civiles.

Pero en las reformas de esa misma ley también hay discrepancias en otros asuntos, como el relativo a los retenes militares; las condiciones en las cuales se autoriza al Presidente de la República la utilización del Ejército, y el papel que debe jugar el Congreso de la Unión en esas decisiones. Y por si algo faltara, ahora empiezan a circular por el mundo las declaraciones del juez Garzón.

pcardenascruz@yahoo.com.mx