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La fuerte lucha por el poder militar

PAULINO CÁRDENAS

Mientras llega el desenlace de la lucha postelectoral en la que las izquierdas perdedoras no aceptan la derrota, por el lado de los altos mandos castrenses, entre el generalato sobre todo, existe otra lucha que está dejando de ser soterrada y empieza a ascender a la palestra pública. Se trata de una fuerte lucha para ver quién de entre los generales de cinco estrellas llega a alcanzar el poder militar y logra estar al mando del Ejército y de hecho de las Fuerzas Armadas, en el próximo sexenio que encabezará Enrique Peña Nieto, quien tendrá como asesor militar al general colombiano Oscar Naranjo cuyo gran mérito fue disminuir casi a cero el poder omnímodo del capo Pablo Escobar.

Es en medio de esa pelea de altos mandos castrenses en donde precisamente se ubica el caso del general Tomás Angeles Dauahare, arraigado por la PGR por supuestos vínculos con el narcotráfico, aunque su aislamiento obedece más bien por haber criticado la fallida estrategia del presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado, en una reunión organizada por la Fundación Colosio y en la que estuvo presente el entonces candidato priísta. Como se sabe, el militar fue subsecretario de la Defensa Nacional en el arranque de este sexenio. Las imputaciones que le han hecho al general son falsas, dicen sus abogados.

Las acusaciones que le han hecho no se han podido demostrar, señalan. Una corresponde a un anónimo presentada en marzo del 2010, la cual se basa en tres declaraciones del testigo protegido ‘Jennifer’, y quien al final de cuentas “no le consta nada, dice que todo lo sabe a través de un tercero”, dicen los abogados del militar. Otra acusación, esta del testigo protegido ‘Mateo’, también resultó falsa. Este dijo haberle entregado en julio de 2008 cinco millones de dólares provenientes del cartel de los Beltrán Leyva, no obstante que su defensa demostró que en esas fechas su defendido estaba en Alemania.

Y por ahí van las ‘indagatorias’ del gobierno federal en contra del general arraigado, dando tumbos. Incluso hubo una reciente ‘acusación’ de otro testigo protegido, que lo responsabilizaba de haber promovido el narcomenudeo en el Colegio Militar cuando Tomás Angeles Dauahare fue su director, la cual fue desechada por la PGR. Es una denuncia anónima que al verificarse verificar no resultó positiva, señaló la procuradora Marisela Morales. Dijo que esa acusación no forma parte de la investigación por la que el general se encuentra actualmente bajo arraigo.

Se da por hecho que al final de todo ese montaje contra quien fuera subsecretario de la Secretaría de la Defensa Nacional al inicio del sexenio calderonista, todo quedará en el ridículo nuevamente, como han sido los casos del famoso ‘michoacanazo’, del de ‘Greg’ Sánchez, el de la fracasada detención de Jorge Hank Rhon, el del anuncio de que habían atrapado al hijo del ‘Chapo’ Guzmán, así como el caso su socio Ismael ‘El Mayo’ Zambada, que no pudo ser detenido no obstante el ‘pitazo’ que había dado la DEA a las autoridades mexicanas. Están también las acusaciones contra ex gobernadores priístas de Tamaulipas por presuntos vínculos con el narcotráfico, lo cual hasta ahora tampoco ha podido demostrarse cabalmente. Se cree que el arraigo del general Angeles Dauahare acabará en lo mismo.

Pero este caso del general arraigado, quiérase o no, ha detonado dentro de los altos mandos del generalato de la Secretaría de la Defensa Nacional, una serie de pugnas y discusiones internas, en las que además de las que participan en su mayoría generales, también están opinando altos mandos de la Marina-Armada de México. En esas discusiones también hay voces de coroneles y capitanes y sus equivalentes en rango de la Marina. Pero el verdadero golpeteo está entre los generalotes de cinco estrellas que aspiran a suceder al general secretario Guillermo Galván. Aunque Angeles Dauahare se desmarcó de opinar, sin duda él podría saber quién sí es apto para el importante cargo.

Ahora bien, si la violencia será el componente central de la lucha política en el siguiente sexenio, y el objetivo básico, como se está viendo desde ahora, va a ser el querer desligitimar día a día al próximo mandatario de la nación de extracción priísta como sin duda lo hará una vez más López Obrador con sus huestes como lo hizo contra el panista Felipe Calderón cuando sufrió su primer derrota como aspirante presidencial, entonces es donde está el punto de la discusión y está encendido un foco rojo de latente inestabilidad para el país, ya que se tiene información de que a ese movimiento amlista, impulsado por el rencor, la frustración y el odio, pudieran sumársele grupos muy radicales resentidos con el sistema, e inlcuso hasta grupos armados que actúan en la clandestinidad.

¿Cuál será pues, el destino de México en el próximo sexenio, visto desde la óptica militar y en los términos de un escenario de violencia como el que se vislumbra habrá de gobernar Enrique Peña Nieto a partir de diciembre? Eso es justo lo que discuten y pelean en estos momentos los diferentes grupos del generalato, para tratar de imponer a ‘su’ candidato que sería el sucesor del general Galván, salido de una posible terna la designación que hará el mexiquense una vez que lo declaren Presidente Electo. Quien sea, no la tendrá nada fácil. Y menos con la experiencia del general Naranjo, quien aplacó los ímpetus delictivos nada más y nada menos que de Pablo Escobar.

@Paulinocomenta

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Juntos, por la reconstrucción del país

PAULINO CÁRDENAS

Habrá que ver si Enrique Peña Nieto se allega de políticos progresistas de pensamiento y obra, que además de contar con experiencia, logren romper con el estigma de que el PRI, que sacará al PAN de Los Pinos el 1 de diciembre próximo será el regreso al pasado de ‘la dictadura perfecta’, y que lejos de ello su mira sea muy alta y esté puesta en el futuro promisorio que merece México, echando a andar desde el primer día de su gobierno prácticas democráticas que demuestren que tendrá una visión de Estado como gobernante, y que no habrá de quedarse en el intento de la solución de los problemas ni en la coyuntura del diagnóstico para atender las demandas sociales, como sucedió con los gobiernos panistas de Vicente Fox y de Felipe Calderón, quienes dejaron a los mexicanos con muchas promesas de campaña incumplidas.

El próximo Presidente de México debe recordar ante todo que el PRI no goza, ni con mucho, de una luna de miel con el electorado, sino al contrario. Habrá de esforzarse para establecer un diálogo permanente con las fuerzas políticas de oposición, y ocuparse personalmente de trabajar con sus mejores cartas en el Congreso de la Unión con responsabilidad compartida con los demás partidos, para construir acuerdos sustantivos que permitan sacar adelante las reformas necesarias que requiere con urgencia el país. Eso será fundamental en el arranque de su administración. Para ello acaba de presentar a sus Tres de Caballería que inicialmente coordinarán los ejes sustantivos en los que soportará sus primeras acciones de gobierno.

Ellos son Jesús Murillo Karam, Luis Videgaray y Miguel Osorio Chong. Los tres se ocuparán, durante el periodo previo a la toma de posesión y al nombramiento formal del gabinete de Enrique Peña Nieto, de coordinar varias tareas por encargo de su jefe. Se habla de que el primero podría ser nombrado en la Secretaría de Seguridad Pública, el segundo en la Secretaría de Hacienda, y el tercero la Secretaría de Gobernación.

Por lo pronto, se encargarán de coordinar los trabajos para la creación de la Comisión Nacional Anticorrupción, que se ocupará de investigar y sancionar actos de corrupción de los tres órdenes de gobierno y de los tres Poderes de la Unión a partir de la denuncia ciudadana. Asímismo tienen el encargo de conformar una iniciativa que dote de mayores facultades al Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI), para que pueda tener competencia en asuntos estatales, municipales, del Poder Judicial y del Legislativo.

También tienen la indicación de su jefe, de iniciar el estudio para crear una ‘instancia ciudadana y autónoma’ que supervise la contratación de publicidad entre los tres niveles de gobierno y los medios de comunicación, con el propósito de abonar al acceso a la información y la transparencia. Las tres iniciativas requerirán que la Constitución sea modificada. Y es precisamente para alcanzar acuerdos en el Congreso de la Unión, que se requerirá de un intenso trabajo y tejido fino para tender los puentes necesarios con la oposición, con miras  a lograr que se ventilen en San Lázaro las propuestas del Ejecutivo, previo estudio y adecuaciones si fueran necesarias, antes de la aprobación de las mismas.

Tras manifestar su confianza en que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación calificará la elección del pasado 1 de julio a su favor, Peña Nieto expresó que como Presidente de la República privilegiará el diálogo, escuchará y tenderá canales de comunicación permanentes para permitir que la democracia avance. Sabemos, dijo que en el Legislativo el PRI no contará con mayoría absoluta, por lo que habrá que trabajar conjuntamente con los demás partidos representados en el Congreso, para sacar adelante las reformas que requieran pasar por el tamiz cameral.

Se sabe que en la agenda legislativa estarán programadas diversas reformas estructurales como la Laboral, la Fiscal o Hacendaria, y la Energética ­o de Pemex por mejor decirlo, e incluso que se le dará especial énfasis a la de Seguridad Pública, entre las que más se han mencionado. Sin embargo la más más caballona, la que coronaría todo lo demás y le daría mucha fuerza y reconocimiento a su gobierno, sería lograr una reforma integral del Estado, lo que significaría el primer gran paso para la modernización del Gobierno mexicano, que garantizaría un futuro más promisorio para la nación.

Su gobierno tendrá un papel fundamental que desempeñar, no sólo en el combate a la pobreza y la nivelación de la desigualdad social, sino en otro gran tema como es el del combate a la delincuencia organizada, en donde sin duda pondrá especial interés, ya que la horrorosa herencia de muertos producto de la trágica guerra de Calderón, será motivo necesario de replantear una nueva estrategia. ¿Logrará sus propósitos Peña Nieto? Mucho dependerá del trabajo de sus primeras figuras que acaba de presentar en sociedad y los que más adelante dé a conocer, pero sobre todo de la suma de voluntades para lograr acuerdos entre los legisladores priístas con los de la oposición. Lo que sí ha reiterado es que bucará que todos vayan juntos en pro de la reconstrucción del país.

@Paulinocomenta

Calderón se suma al reclamo

PAULINO CÁRDENAS 

El gran dilema en el que no tarda en estar inmerso el ex candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador, es no tanto si acepta o no la derrota ante el priísta Enrique Peña Nieto, sino qué va a hacer con los millones de seguidores que creyeron en él, en sus promesas y en sus mentiras. Por lo pronto anda rogándole al PAN que se sume a su exigencia de que se anule la elección por insistir, necio como es, en que hubo compra de votos y triquiñuelas, mismas que  él sabe hacer a la perfección, lo mismo que Acción Nacional y el PRD. A esa exigencia del candidato de la coalición Movimiento Progresista, de hecho se empezó a sumar el apuntado de Felipe Calderón, no obstante que la noche de la jornada electoral el jefe del Ejecutivo felicitó a Peña Nieto como virtual ganador de la contienda.

Un primer asomo de esa alianza postelectoral es que el dirigente del PAN, Gustavo Madero, señaló que a pesar de que los conteos de los votos han sido precisos por parte del Instituto Federal Electoral, no significa que el proceso electoral del 1 de julio haya sido equitativo. Y enseguida el propio jefe del Ejecutivo salió con que ya pidió a las autoridades electorales atender las inconformidades con el proceso electoral, en particular las referentes al uso de recursos indebidos en las campañas, “que provocan una desigualdad”. Expuso que si estas acusaciones no son atendidas debidamente, habrá razones para no aceptar el proceso o, por lo menos, para protestar. “Mi mensaje es que se haga legalmente, por las vías institucionales”, aseveró Calderón.

Lo anterior lo señaló en una entrevista a Excélsior en la que también expuso que un señalamiento en el que coincidieron los candidatos Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota (lease él mismo), fueron los relativos a la inequidad y a la desproporción en el uso de los recursos para las campañas. “Yo no puedo afirmar que la haya habido, pero sí creo, como Presidente y como ciudadano, que las autoridades electorales están obligadas a darnos a todos una respuesta sobre ello”, aseguró.

Eso explica por qué el movimiento ‘YoSoy 132’, nacido dizque ‘apartidista’ aunque es descaradamente amlista y antipeñista, no se ha lanzado contra el pésimo gobierno de Calderón ni lo ha cuestionado por los más de 80 mil muertos de su guerra contra el narcotráfico, ya que a los aliados no se les ataca. Además, esa alianza postelectoral con el tabasqueño evidencia que, diga lo que diga y declare lo que declare, el mandatario panista anda con la espina bien clavada, de que el PRI al final vendrá a sacar al PAN de Los Pinos. De ahí su decidido apoyo postelectoral  a López Obrador.

Ahora Calderón quiera montarse en la exigencia del gran perdedor, lo que pudo haberse ahorrado si durante el periodo de campaña, cuando podía haberse hecho, no se decidió a que Josefina Vázquez Mota declinara a favor de López Obrador, con lo cual el candidato de la coalición Movimiento Progresista sin duda le hubiese ganado al priísta, cosa que hoy debe estarse lamentando el jefe del Ejecutivo panista,

Ahora bien, si se aplicara la lógica del tabasqueño de que hubo coacción del voto para que ganara Peña, entonces habría que preguntar si con el triunfo del también representante de la coalición de izquierdas, Miguel Angel Mancera, no hubo compra de votos para que ganara en la abrumadora forma en que ganó la contienda para jefe de gobierno del Distrito Federal. Y es muy probable que así haya sido por el obvio control absoluto que tiene el PRD en el capital del país en materia electoral, aunque la diferencia estriba en que las candidatas perdedoras aceptaron que las preferencias en el voto no les favorecieron, y punto. Además, el modo de ser y de pensar entre Mancera y López Obrador es abismalmente diferente. El virtual jefe de gobierno capitalino es gente seria.

La terrible encrucijada en la que estará muy pronto Andrés Manuel, será ya no tanto el tener que aceptar las resoluciones del IFE y del Tribunal Electoral e incluso de la Fiscalía especializada en asuntos electorales, sino el qué va hacer después del 6 de septiembre con sus huestes, fecha perentoria del proceso electoral, cuando ya no haya más qué discutir dentro de los cauces legales a los que, según ha dicho, sometería las impugnaciones sobre la coacción del voto que afirma hubo por parte del PRI en el proceso para elegir nuevo Presidente de la República que finalizó el pasado domingo 1 de julio.

¿De veras López Obrador, y ahora Calderón, creen que azuzando a los dolidos seguidores del gran perdedor a realizar en las plazas públicas y en las calles y avenidas de otras entidades del país, sus peregrinaciones de lamentación y repudio contra el ganador y contra las instituciones electorales, podrán revertirse los resultados o, lo más descocado, que se anulen las elecciones presidenciales? Bien que las inconformidades se expresen libremente, pero ese profundo resquemor y odio que emana de las entrañas de sus huestes en sus marchas –las que sin duda ve con simpatía y gusto el principal huésped de Los Pinos–, podrían acabar muy pronto en episodios de un peligroso encono social y desembocar en violencia y hechos de sangre.

@Paulinocomenta

Guerra en México ‘de baja intensidad’

PAULINO CÁRDENAS

Mientras los reflectores estuvieron los últimos tres meses puestos en las campañas de los aspirantes presidenciales, la criminalidad se acentuó en el país. En tanto la atención informativa estuvo en el proceso electoral, en el día del sufragio y en las discusiones posteriores que sin duda seguirán, varios medios de influencia internacional, respecto del combate al crimen organizado, han empezado a hablar de que en México hay una guerra ‘de baja intensidad’. La estela de violencia y sangre se ha extendido de manera alarmante. La cifra de víctimas mortales por la llamada guerra de Calderón, debe andar por los 80 mil o más. Con el recuento y relatoría de hechos sangrientos en ese lapso se podría hacer un libro del tamaño de un grueso directorio telefónico.

Mientras los medios andaban atentos a lo que decían los candidatos, en varias entidades del país se registraron toda una serie de hechos sangrientos: ejecuciones, decapitados, colgados, enfrentamientos, torturas, cadáveres mutilados, descuartizados y aventados en la vía pública, fusilamientos, mandos policiacos ultimados e incluso varios periodistas y hasta una alcaldesa ejecutados, así como el estallido de granadas y de coches-bomba en instalaciones policiales y ministeriales, provocando terror y miedo entre la población. Toda una página negra escrita en tan solo tres meses, dentro de la larga historia de violencia y muerte que ha habido en el gobierno calderonista.

¿A qué le llaman una guerra ‘de baja intensidad’?  Unaa definición de carácter bélico señala que son estrategias militares de un gobierno, para combatir revoluciones, movimientos de liberación o cualquier conflicto que amenace los intereses de una nación, que en este caso sería México con la guerra de Calderón contra el narcotráfico, cuyas bandas podrían estar ligadas a grupos subversivos como a alguna guerrilla o a alguna de las células islámicas de Al Qaeda. Obvio que de esto nada se dirá por ningún motivo a los mexicanos si así fuese. Pero es algo que subyace en el ánimo de algunas instancias de alta jerarquía y tomas de decisión.

Es el caso de a secretaria de Seguridad Interior norteamericana, Janet Napolitano, quien no ha quitado el dedo del renglón en ese sentido. Y no es para menos, ya que la venganza que han jurado los integrantes del movimiento que fundó Osama Bin Laden a la muerte de éste, tiene en permanente alerta a Washington y sobre todo al Pentágono, en virtud de que no descartan que los cárteles mexicanos ya tengan vínculos con grupos extremistas islámicos como Al Qaeda. La señora Napolitano sospecha del más temido de los cárteles que operan en México, en el que entre sus mandos, dicen, se ha escuchado afirmar: ‘Venceremos porque somos los más fuertes’.

Pero la verdadera preocupación que tienen en la Casa Blanca es que Calderón no ha podido, ni con el apoyo de las Fuerzas Armadas, someter al narco, a causa de lo que es obvio: la corrupción e impunidad que prevalecen entre diversos mandos del Ejército y la Armada, ya no se diga de las Policías federal, estatales y municipals, que han hecho imposible acabar con ese flagelo o al menos ver disminuídas sus actividades en nuestro territorio. Es una preocupación mayúscula por la vecindad entre ambas naciones, ya que la inteligencia norteamericana sabe además que en la clase política hay ‘padrinos’ que protegen a los capos y a muchos de sus operadores.

A eso hay que agregarle casos como el de ‘Rápido y Furioso’ de trasiego ilegal de armas que han quedado en manos de la criminalidad organizada que opera en México, hecho que por lo pronto ha puesto en jaque al fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, y al propio mandatario de aquel país, Barack Obama, por las acusaciones de su propio Congreso y en donde el gobierno de México ha estado muy calladito a sabiendas que ese tráfico illegal de armas se ha venido realizando por nuestras fronteras.

Esa guerra ha colocado al Ejército y la Armada en un predicamento, ya que por órdenes de su jefe supremo sus tropas han sido obligadas a entarle a esa guerra. Su prestigio ya quedó maltrecho por las derrotas que no han merecido o las victorias que no han conseguido, ante los grupos contrarios que sirven a las bandas criminales con mejor armamento y muchas veces con mejores tácticas. La causa ha sido la evidente falta de coordinación entre las Fuerzas Armada, las Policías federal y locales y, peor aún, por la ineficiencia e ineficacia de la inteligencia anticrimen que ha sido un fracaso en esa lucha.

A Calderón le queda muy poco tiempo para tratar de hacer lo que no pudo en cinco años y medio de gestión combativa contra la mafias. Ese grave problema se lo heredará a Enrique Peña Nieto, quien tendrá que establecer, como ya lo dijo, una nueva estrategia de combate al crimen organizado. Ojalá al ganador de la contienda electoral no se le ocurra vestirse con traje verdeolivo como su antecesor, y en lugar de ocuparse de la guerra, él sí actúe con una verdadera visión de jefe de Estado, ocupándose  de los problemas que se abaten sobre el país y sobre todos los mexicanos.

@Paulinocomenta

“Derrota mayúscula”, para Calderón

PAULINO CÁRDENAS

El dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, asumió este lunes que su partido recibió el domingo “una derrota mayúscula” en los comicios, en los que no sólo perdió la Presidencia de la República, sino las gubernaturas de Jalisco y Morelos, al menos las delegaciones defeñas de Miguel Hidalgo y Cuajimalpa y que pasará a ser tercera fuerza en la Cámara de Diputados. Además de advertir que no renunciará al cargo, dijo que la cúpula de Acción Nacional buscará las causas de esa derrota, que para millones de mexicanos fue una manera de manifestar su repudio al gobierno de Felipe Calderón, parecido a lo que sucedió en las elecciones intermedias del 2009. De hecho esa derrota mayúscula fue para el mandatario panista.

En mayo pasado, en ocasión de la primera manifestación pública que hizo el entonces recién nacido movimiento estudiantil YoSoy132, que había irrumpido ‘espontáneamente’ en la visita que hizo a la Ibero del hoy virtual Presidente electo Enrique Peña Nieto, cuestionado al respecto Felipe Calderón dijo orondo que, en México, a diferencia de lo que ocurrió en otros países, las manifestaciones de grupos sociales no eran en contra del mandatario en turno –o sea él–, sino de ‘otros actores’ refiriéndose a quien paradójicamente tendrá que entregarle el mando el 1 de diciembre próximo y que sacará al PAN de Los Pinos.

Entonces escribimos aquí (El repudio se verá en las urnas, mayo 23), que la verdadera manifestación de repudio masivo en contra de él y su gobierno, sería en las urnas el primer domingo de julio, entre otras razones por tantas promesas incumplidas, tanta demagogia, tanta guerra inútil y tantísimos muertos que nadie sabe dónde quedaron. Y así fue. Madero expresó ayer en diversas entrevistas radiofónicas, que fue un día “que lamentamos mucho los panistas; es una derrota mayúscula en el terreno electoral que nos obliga a reflexionar; a revisar qué es lo que hemos hecho (mal); qué nos ha alejado de la confianza de los ciudadanos”.

Pero los mexicanos sí saben por qué fue el voto de castigo al partido en el gobierno y al jefe real del mismo, el mandatario panista. Las causas son fáciles de adivinar. Fue por el olvido de muchas prioridades a favor de los mexicanos y del propio país, por andar encampanado con su guerra contra las mafias, que al final ha resultado un total fracaso porque los capos siguen como si nada operando en todo el país, y la cifra de miles de muertos por esa lucha absurda continúa en aumento. Absurda, porque el trasiego de drogas sigue, los precursores químicos entran y entran al país, las armas continúan circulando por las fronteras, las actividades de la criminalidad organizada persisten e incrementan, y nadie hace nada para evitarlo.

Incluso en Estados Unidos se refieren a esa lucha armada, como una ‘guerra civil de baja intenstidad’. Y faltando unos cuantos meses para que termine su administración, y a sabiendas de quién será su virtual sucesor en el mando federal, ha dicho que su prioridad seguirá siendo la narcoguerra,  que solo le ha servido para que su sexenio se inmortalice como el régimen de las matanzas, del poderío creciente de los cárteles de la droga y de la proliferación de las actividades del narcotráfico y el crimen organizado en México. Además, quiere que el próximo Presidente continúe con su fracasada estrategia de combate al narco. Sin embargo, Peña Nieto ya marcó su pauta.

Dijo que no habrá pacto con las mafias ni con el crimen organizado y que la lucha contra ese flagelo seguirá, pero obviamente con otra estrategia, que ante todo se ocupe de defender la vida de mucha gente inocente. Además tendrá de asesor de seguridad en la ofensiva federal contra el crimen organizado, al general Oscar Naranjo, quien fuera director de la Policía Nacional de Colombia, y quien derribó al capo más buscado de entonces, Pablo Escobar. El general colombiano dijo que si llegase a ser asesor de Peña en la lucha anticrimen, se combatiría a todos los cárteles, ‘sin excepción’.

Pero volviendo al tema, es un hecho que el voto ciudadano del domingo fue de castigo contra el PAN y de repudio al gobierno que encabeza Felipe Calderón, por haber desatendido prioridades muy importantes, por darle todo a su inefable guerra contra el narco, que acabó siendo un juego bélico con muertos de a de vera, en una guerra desigual que ha puesto en evidencia nacional e internacionalmente el prestigio de las Fuerzas Armadas, ya que gracias al imperio de la corrupción y la impunidad que prevalece en México, los verdaderos capos siguen tan campantes operando como si nada.

Así que Gustavo Madero no debe ir tan lejos por las razones que provocaron lo que llamó la “derrota mayúscula del PAN”. Para empezar, la peor derrota fue para Calderón, por las promesas de campaña incumplidas, porque aspectos como el empleo, las oportunidades de desarrrollo, y la paz social, quedaron en el olvido, y el prestigio que tenía México como nación en el concierto internacional se vino abajo. Creció el número de pobres por millones en este sexenio y las desigualdades se ahondaron más. ¿Quería más razones? Porque hay muchas más. Por cierto, quienes deben irse del PAN son otros, no tanto Vicente Fox. Su pecado fue adelantar que Peña Nieto sería el ganador, y su pronóstico no falló.

@Paulinocomenta

Desenlace habría dolido a millones

PAULINO CÁRDENAS

México al parecer tiene un virtual Presidente electo: Enrique Peña Nieto. Así habrían terminado las dudas y la incertidumbre. Anoche mismo se empezó a conocer la realidad que decepcionó a los que abrigaban con fe y esperanza ver triunfar a su candidato o candidata, mientras que a otros muchos les alegró la existencia el corroborar que su voto contó para que triunfara quien, de hecho, según las encuestas preliminares, estaba perfilado para lograrlo. Al final habría ganado el voto de los más discretos, los que no hicieron alharacas ni bullas callejeras; fue la mayoría que prefirió esperar a la hora buena. Y la hora buena llegó. Y al parecer las definiciones también. Donde no hubo ninguna duda fue con el triunfo de Miguel Angel Mancera, representante de las izquierdas, como virtual jefe de gobierno del Distrito Federal.

Mientras millones de mexicanos comenzaban a disfrutar la virtual victoria de su candidato, otro buen número de ciudadanos empezaba a mascullar su derrota o lloraba con rabia que su favorito o favorita no alcanzara el triunfo. Incluso hubo el agandalle de Jesús Zambrano, presidente del PRD, de ‘adelantar’ resultados diciendo que el candidato del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador, llevaba la delantera en varios estados por lo que podía anticipar que el ganador de la contienda electoral para la Presidencia era el tabasqueño, lo que le mereció la inmediata réplica del líder del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, diciendo que había violado los dispuesto por el Cofipe y tildándolo de mentiroso con lo que había declarado.

Desde temprana hora las urnas recibieron las primeras muestras que favorecían  mayoritariamente al virtual ganador, lo que confirmó, primero por el conteo rápido de salida y más tarde el Programa de Resultados Electorales Preliminares conocido como Prep, que Peña Nieto, según las tendencias, había sido el candidato ganador, y habría logrado, pese a todo, remontar la estrategia que le zampó desde semanas antes el cártel antiPeña, para finalmente alzarse con la virtual victoria de la elección presidencial, superando a sus oponentes, incluido a quien tenía la esperanza de ganar, Andrés Manuel López Obrador, quien estará bajo los reflectores a ver si cumple con el compromiso suscrito por el IFE de aceptar los resultados y no ganar las calles para el reclamo de fraude como hizo hace seis años.

Nadie cree que el tabasqueño y los suyos se queden como si nada y con los brazos cruzados, aceptando el resultado adverso, según las cifras preliminares. Se da por hecho que de un momento a otro –si es que después de una declaración que haría al filo de la media noche no habría decidido reciclar su acostumbrado plan rebelde, ir al Zócalo y empezar a alegar fraude, compra de votos, complot y una conspiración orquestada en su contra–, sus soldados y soldaderas pudiera empezar a tomar las calles y a organizar un plan similar al de hace seis años, cuando perdió por primera vez la Presidencia, pero en esta ocasión con un plan ofensivo corregido y aumentado. Se cuenta que desde que empezaron a darse los primeros indicios de su derrota, comenzó la discusión en su cuarto de guerra si se activaba o no el operativo de reclamo generalizado.

Desde hoy, los días por venir podrían volver a ser aciagos para los mexicanos, que al menos en la capital del país, tendrían que soportar de nueva cuenta los reclamos a voz en cuello del tabasqueño y sus huestes. Tal vez irían primero por impugnaciones sobre irregularidades supuestamente habidas durante la jornada de ayer, por la vía legal, antes de abrir la vertiente de mandar al diablo a las instituciones o que, en un acto de verdadera civilidad, se apegue al pacto suscrito en el IFE de aceptar los resultados de la jornada electoral. Si fuera otro el plan,  en unas cuantas horas echaría a andar su operativo apoyado en las redes sociales, a través de las cuales intercambiarían los detalles de su estrategia con sus seguidores, incluido el #movimiento YoSoy132.

Cierto que hubo reportes y quejas generalizadas por diferentes hechos considerados irregulares, incluidos varios hechos de sangre sucedidos en al menos dos estados de la República, los cuales fueron canalizados a las autoridades judiciales respectivas y otras a las electorales, algunas incluso elevadas a la consideración de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, la Fepade, dependiente de la Procuraduría General de la República. Se habla de que un ejército de twitteros tendrán a  su cargo esa tarea de apoyo al plan de apoyo a López Obrador. Otra cosa sería un verdadero milagro. Seguro que lo amoroso, con su virtual derrota, ya se le acabó.

La aspirante panista Josefina Vázquez Mota, así como Gabriel Quadri de la Torre, del Partido Nueva Alianza, aceptaron de hecho su derrota. Después de la once de la noche de ayer, el consejero presidente del IFE, Leonardo Valdéz Zurita, habría adelantado, de acuerdo al conteo rápido oficial y las tendencias del Prep, que el virtual ganador seguía siendo el priísta Enrique Peña Nieto, quien después de correr el camino que marca la ley electoral, habría de ocupar la Presidencia de la República. Por lo pronto, el virtual mandatario federal electo tendrá que empezar a quitarse mucho del lastre que pesa sobre él. En eso estribaría su verdadera victoria. Por lo pronto le lloverá tupido por parte de quienes no votaron por el PRI.

@Paulinocomenta

AMLO sería un ‘López Chávez’: Fox

PAULINO CÁRDENAS 

El ex presidente Vicente Fox, refiriéndose a AMLO, dijo hace unos días que “en México no queremos un López Chávez”, en alusión a que si gana sería como el presidente venezolano Hugo Chávez. “De ninguna manera México puede ser Venezuela; sería el caos, el desorden, y la pérdida del futuro para los jóvenes; México no puede ser Venezuela; en México no queremos un López Chávez”, reiteró el ex mandatario panista en rueda de prensa celebrada en Guanajuato, donde volvió a reiterar que los mexicanos deben de votar por el más adelantado de los aspirantes, el priísta Enrique Peña Nieto.

“Seguramente me van a criticar por eso, pero no importa”, señaló el hombre de las botas que estuvo en el mando federal de 2000 a 2006 y que sacó al PRI de Los Pinos después de más de siete décadas de gobernar al país consecutivamente. Ese mismo día el aspirante de las izquierdas celebraba en Guanajuato un mitin. “Los socialdemócratas del mundo, mi respeto para ellos, han sabido gobernar con eficacia; pero mi rechazo absoluto y total al populismo, a la demagogia, al engaño”, añadió Fox.

El exmandatario, en entrevista con CNN, dijo que el candidato presidencial de la izquierda “mandó” a los jóvenes a la Universidad Iberoamericana, escuela donde surgió el movimiento tras las protestas por la visita del abanderado priísta, Enrique Peña Nieto. “Hay un titiritero detrás, en el origen, que los mandó a la Ibero, que luego muchos estudiantes de buena fe, quizá con candidez, se sumaron temporalmente pero que hoy ha quedado al desnudo y al descubierto: no es más que un movimiento más de López Obrador”, manifestó el panista.

Fox añadió que “no tiene nada de malo” que el tabasqueño haya iniciado el movimiento #YoSoy132, pero se debe “decir la verdad al resto de los  jóvenes”. Añadió: “Los jóvenes, bienvenidos a participar; los jóvenes deben de estar muy activos en política y por tanto, ojalá y siga ese movimiento. “Si siguen trabajando para construir un México exitoso, democrático, con oportunidades iguales para todos, bienvenido ese movimiento. Si van a hacer camorra porque los invita ‘López Chávez’, pues ya quedarán claramente desnudos ante la opinión pública”. Sin embargo concluyó: “el verdadero 132″ se verá el día siguiente de la elección”.

Mientras tanto, el candidato de la coalición de las izquierdas comienza a preparar el escenario de derrota y a adelantar lo que hará si pierde las elecciones como muchos aseguran que sucederá, estrategia que consiste en lo mismo que ha hizo en 2006 “pero mejorado’ dicen algunos de sus seguidores. La respuesta consistirá en desconocer los resultados, criticar a las autoridades electorales, convocar a un plantón indefinido en el zócalo capitalino y en las principales calles y avenidas de la ciudad de México, así como una réplica de esas acciones en el interior de la República.

Desde hace unos días anda diciendo que la cúpula del PRI, en un cónclave que se realizó en el estado de México, ‘se dio la órden’ de aplicar una estrategia de presión a los gobernadores de ese partido, para que se comprometan a pactar ‘una cuota’ de votos el día de las elecciones, para garantizar el triunfo del candidato del Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto. Incluso dijo que presentaría ‘pruebas’ de su dicho, ante las autoridades eletorales.

Lo que no ha querido es reconocer el vínculo que tiene con el uruguayo Luis Costa Bonino, estratega electoral quien dijo en una cena celebrada en la casa de Luis Creel, en la que estuvieron gentes muy allegadas a López Obrador, que el candidato de las izquierdas estaba a 6 millones de dólares de garantizar su triunfo, luego de lo cual  se habría pasado la ‘charola’ entre empresarios e insutriales para recolectar esa lana y meterla en el ‘cochinito’ del Peje para su causa. Gobernación no ha dado a conocer oficialmente datos sobre la condición migratoria del promotor extranjero.

Tampoco ha querido que se fiscalicen sus gastos de campaña ni la forma en que ha fondeado sus gastos para vivir y para viajar durante los seis años que lleva de campaña después de su primera derrota como aspirante a la Presidencia en 2006. Al respecto Leonardo Valdez, consejero presidente del IFE, dijo: “Yo celebro que el candidato haya puesto a disposición de los medios esa información. Es un buen gesto, pero no es información que tenga vinculación o alguna relevancia para efectos de la fiscalización”, indicó.

El mismo funcionario, respecto a la insistencia que ha empezado a reiterar el tabasqueño de que podría haber fraude en las próximas elecciones, salió al quite y dijo que ciudadanos y por ende candidatos, deben estar completamente seguros de que “estamos listos para enfrentar la recta final del proceso electoral y que los votos serán protegidos por la justicia electoral”. Mientra tanto, el panista Fox insiste en que se vote por el priísta Peña Nieto y que ‘en México no queremos un López Chávez’. ¿Servirán sus consejos?

@Paulinocomenta