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Juntos, por la reconstrucción del país

PAULINO CÁRDENAS

Habrá que ver si Enrique Peña Nieto se allega de políticos progresistas de pensamiento y obra, que además de contar con experiencia, logren romper con el estigma de que el PRI, que sacará al PAN de Los Pinos el 1 de diciembre próximo será el regreso al pasado de ‘la dictadura perfecta’, y que lejos de ello su mira sea muy alta y esté puesta en el futuro promisorio que merece México, echando a andar desde el primer día de su gobierno prácticas democráticas que demuestren que tendrá una visión de Estado como gobernante, y que no habrá de quedarse en el intento de la solución de los problemas ni en la coyuntura del diagnóstico para atender las demandas sociales, como sucedió con los gobiernos panistas de Vicente Fox y de Felipe Calderón, quienes dejaron a los mexicanos con muchas promesas de campaña incumplidas.

El próximo Presidente de México debe recordar ante todo que el PRI no goza, ni con mucho, de una luna de miel con el electorado, sino al contrario. Habrá de esforzarse para establecer un diálogo permanente con las fuerzas políticas de oposición, y ocuparse personalmente de trabajar con sus mejores cartas en el Congreso de la Unión con responsabilidad compartida con los demás partidos, para construir acuerdos sustantivos que permitan sacar adelante las reformas necesarias que requiere con urgencia el país. Eso será fundamental en el arranque de su administración. Para ello acaba de presentar a sus Tres de Caballería que inicialmente coordinarán los ejes sustantivos en los que soportará sus primeras acciones de gobierno.

Ellos son Jesús Murillo Karam, Luis Videgaray y Miguel Osorio Chong. Los tres se ocuparán, durante el periodo previo a la toma de posesión y al nombramiento formal del gabinete de Enrique Peña Nieto, de coordinar varias tareas por encargo de su jefe. Se habla de que el primero podría ser nombrado en la Secretaría de Seguridad Pública, el segundo en la Secretaría de Hacienda, y el tercero la Secretaría de Gobernación.

Por lo pronto, se encargarán de coordinar los trabajos para la creación de la Comisión Nacional Anticorrupción, que se ocupará de investigar y sancionar actos de corrupción de los tres órdenes de gobierno y de los tres Poderes de la Unión a partir de la denuncia ciudadana. Asímismo tienen el encargo de conformar una iniciativa que dote de mayores facultades al Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI), para que pueda tener competencia en asuntos estatales, municipales, del Poder Judicial y del Legislativo.

También tienen la indicación de su jefe, de iniciar el estudio para crear una ‘instancia ciudadana y autónoma’ que supervise la contratación de publicidad entre los tres niveles de gobierno y los medios de comunicación, con el propósito de abonar al acceso a la información y la transparencia. Las tres iniciativas requerirán que la Constitución sea modificada. Y es precisamente para alcanzar acuerdos en el Congreso de la Unión, que se requerirá de un intenso trabajo y tejido fino para tender los puentes necesarios con la oposición, con miras  a lograr que se ventilen en San Lázaro las propuestas del Ejecutivo, previo estudio y adecuaciones si fueran necesarias, antes de la aprobación de las mismas.

Tras manifestar su confianza en que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación calificará la elección del pasado 1 de julio a su favor, Peña Nieto expresó que como Presidente de la República privilegiará el diálogo, escuchará y tenderá canales de comunicación permanentes para permitir que la democracia avance. Sabemos, dijo que en el Legislativo el PRI no contará con mayoría absoluta, por lo que habrá que trabajar conjuntamente con los demás partidos representados en el Congreso, para sacar adelante las reformas que requieran pasar por el tamiz cameral.

Se sabe que en la agenda legislativa estarán programadas diversas reformas estructurales como la Laboral, la Fiscal o Hacendaria, y la Energética ­o de Pemex por mejor decirlo, e incluso que se le dará especial énfasis a la de Seguridad Pública, entre las que más se han mencionado. Sin embargo la más más caballona, la que coronaría todo lo demás y le daría mucha fuerza y reconocimiento a su gobierno, sería lograr una reforma integral del Estado, lo que significaría el primer gran paso para la modernización del Gobierno mexicano, que garantizaría un futuro más promisorio para la nación.

Su gobierno tendrá un papel fundamental que desempeñar, no sólo en el combate a la pobreza y la nivelación de la desigualdad social, sino en otro gran tema como es el del combate a la delincuencia organizada, en donde sin duda pondrá especial interés, ya que la horrorosa herencia de muertos producto de la trágica guerra de Calderón, será motivo necesario de replantear una nueva estrategia. ¿Logrará sus propósitos Peña Nieto? Mucho dependerá del trabajo de sus primeras figuras que acaba de presentar en sociedad y los que más adelante dé a conocer, pero sobre todo de la suma de voluntades para lograr acuerdos entre los legisladores priístas con los de la oposición. Lo que sí ha reiterado es que bucará que todos vayan juntos en pro de la reconstrucción del país.

@Paulinocomenta

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¿Chantajearon al PRI?

PAULINO CÁRDENAS

Las cosas se pondrán color de hormiga para el PRI, sobre todo para sus aspiraciones electorales de este año y para el 2012, si es cierto, como lo publicó la revista Proceso esta semana, que el Poder Ejecutivo ha integrado “expedientes negros” de gobernadores priístas vinculados con “actividades ilícitas”, y que varios generales advirtieron al nuevo dirigente del Revolucionario Institucional, Humberto Moreira, que si no eran aprobados los cambios propuestos por el Ejército en la Ley de Seguridad Nacional, dichos expedientes serían publicados, lo que evidentemente dañaría la imagen del tricolor y de su candidato más adelantado, Enrique Peña Nieto.

De cualquier modo, el grupo parlamentario del PRI en San Lázaro habría decidido ayer mismo no votar en este periodo ordinario de sesiones que concluye mañana, los cambios a la minuta de dicha ley que el Senado había recibido del Ejecutivo desde el año pasado y que había enviado a la colegisladora. Trascendió que pese a que el diputado Alfonso Navarrete había querido empujar su aprobación en este período junto con el presidente de la Comisión de Defensa, Rogelio Cerda, el acuerdo de la bancada tricolor fue posponer la discusión para retomarlo en septiembre, ‘para no darle armas al PRD’ de cara a las elecciones en el estado de México.

Los diputados federales del PRI tenían la consigna de aprobar una nueva Ley de Seguridad Nacional como la estaba proponiendo el Ejecutivo al Senado de la República, que diera sustento jurídico a la intervención de las Fuerzas Armadas en el combate al crimen organizado y que otorgaría autonomía al Ejecutivo federal para autorizar la presencia de militares y que, “de manera encubierta”, permitiría declarar estados de sitio o de excepción que suspenden temporalmente las garantías individuales.

Señala la información de Jesusa Cervantes en el semanario Proceso que luego de que el PRI –partido que con sus 237 votos puede dictar agenda y condicionar aprobación de leyes en la Cámara de Diputados– se mostró renuente a respaldar propuestas de la Secretaría de la Defensa Nacional, terminó aceptando todos los cambios que demandaba la Sedena, a pesar de que algunos legisladores del tricolor los había considerado “inaceptables” o generadores de una “alta politización” que haría difícil el tránsito de la nueva ley en el pleno.

El viraje del PRI, de acuerdo con tres fuentes consultadas por la reportera, habría sido provocado por la amenaza del Poder Ejecutivo de dar a conocer públicamente los llamados “expedientes negros” que se están elaborando en contra de actuales gobernadores priístas por su presunta participación en actividades ilícitas. La reportera del semanario constató esta versión por tres fuentes de información distintas que participaron en la negociación: sector castrense, PRI y Senado.

En un largo reportaje la periodista narra pasajes tramo a tramo de cómo se fueron dando las negociaciones y los cabildeos de los personeros de la Secretaría de la Defensa con los legisladores del tricolor en San Lázaro. Luego de un promenorizado recuento de encuentros y desencuentros legislativos, la periodista escribe que el 23 de abril de 2009, Felipe Calderón envió una propuesta de reforma al Senado de la República, en donde quedó congelada durante un año para ser aprobada en abril de 2010 y llegar a la Cámara de Diputados ese mismo mes.

Como el asunto desde entonces quedó estancado, enfadados, los principales mandos de la Sedena pidieron un encuentro con el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Jorge Carlos Ramírez Marín –cercano a Beatriz Paredes–, el 1 de marzo de 2011, para solicitar una definición del Poder Legislativo en torno a la ley, señala la información de referencia.

Ahí, el propio presidente de la Mesa Directiva consideró difícil que se aprobara la reforma en el actual periodo ordinario, que concluye mañana sábado 30 de abril. Sin embargo, esa primera semana de marzo la posición del PRI empezó a virar. Señala que a uno de los ‘grupos políticos fuertes’ dentro del PRI llegó la versión de que la Procuraduría General de la República preparaba expedientes políticos en contra de gobernadores priistas, según le revelaron fuentes de ese partido.

“Nos dijeron que esos expedientes de varios gobernadores los darían a conocer una vez que se supiera el nombre del ganador al gobierno del Estado de México. Esto tendría dos efectos: uno, pegarle al PRI en general, y el otro, golpear al aún gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, por ser el puntero en la carrera presidencial”, reveló un funcionario del PRI, según el semanario.

Si esa línea de investigación periodística es cierta, más allá de que se hubiese pospuesto el análisis y aprobación de las reformas de la Ley de Seguridad Nacional, el tricolor de cualquier modo estaría quedando como rehén del PAN y a expensas del chantaje para sus aspiraciones de julio próximo en el estado de México y para la elección presidencial del 2012.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

El ‘sistema’ no cambiará

PAULINO CÁRDENAS

A raíz de que por fin el gobierno reconoció el estado de grave crisis que guarda el país  -pospuesta su atención dos años y medio, primero porque la prioridad ha sido la guerra contra el narcotráfico y después porque venían las elecciones intermedias- todo el mundo se ha puesto a dar ideas y recetas de qué hacer para librar la grave situación económica. Hasta Vicente Fox -no sin antes consultar con los astros- anda apuntado dándole recetas a su sucesor, las que no fue capaz de poner en práctica en su tiempo.

Todas las intancias que viven del erario público están preocupadas, no tanto por la situación, sino porque están a punto de peder muchas prerrogativas derivadas del presupuesto que dejarán de tener por la crisis “que viene de fuera”, como insiste en señalar el gobierno panista, como si adentro las cosas estuvieran de maravilla y todo marchara a la perfección, sobre todo en lo que se refiere a la economía doméstica de millones de familias en el país.

Durante décadas México fondeó sus recursos de gasto público con dineros provenientes del impuesto petrolero y de los excedentes de la venta de hidrocarburos; sexenio tras sexenio hubo montos multimillonarios en dólares derivados del petróleo para el gobierno Federal, estatales y ayuntamientos, que nadie sabe dónde quedaron, gastados ahora nadie sabe en qué, montos que habrían ido a parar a quién sabe cuántas cuentas bancarias de funcionarios públicos.

De otro lado, siempre ha existido el despilfarro del presupuesto del erario público que cada año aprueba el Congreso, combinado con actos de corrupción en el ejercicio del gasto público en los tres niveles de gobierno y el destinado para los tres Poderes de la Unión, como ha consignado la Auditoría Superior de la Federación una y otra vez. Hoy se habla de que México está en emergencia nacional ¿Y?

El reconocimiento oficial de la crisis que por fin hizo el gobierno panista que insiste que es una crisis que “viene de fuera” -como si dentro todo fuera un país de las maravillas y que para la actual administración no había merecido atención porque la prioridad primera y última ha sido la guerra contra el nacotráfico-, y sobre todo su discusión, está por convertirse en ‘cena de negros’ en el Congreso.

Empezando por los municipios, todo mundo anda que no lo calienta ni el sol. Se habla de que el Producto Interno Bruto del país sufrirá una caída “histórica”. De hecho México ya entró en esa espiral que empeorará la recesión que está viviendo desde hace tiempo. La crisis nacional no nació ayer. Los debates y las discusiones sobre el tema saldrán sobrando. Más bien pronto habrá pleitos. Batallas campales. No tardan.

¿Qué medidas habrián de tomarse? ¿Quién o quiénes las tiene que tomar? Porque el titular del Ejecutivo ya dijo que su gobierno no puede solo. ¿Más reformas? Lo más probable es que pronto los mexicanos padezcan de medidas drásticas como más impuestos, IVA, ISR y IETU juntos, alzas generalizadas en servicios públicos como gasolinas, agua, luz, prediales, que se juntarán con la pérdida de más empleos y amargas recetas como el pretender adquirir deuda externa multimillonaria en dólares.

Porque el presidente Calderón ya dijo que su gobierno habría de echar mano del “blindaje” que no es otra cosa que los créditos externos con la Reserva Federal estadounidense, el FMI, el BID o el Banco Mundial, hipotecando a varias generaciones de mexicanos para tratar de resarcir la crisis nacional. De cualquier forma, una cosa es eso, y otra que se piense que por la crisis terminarán los despilfarros, los abusos y las corruptelas.

El diputado panista Gerardo Priego acaba de dar una muestrecita de cómo andan las cosas en materia de opacidad.en el poder Legislativo. Y por si algo faltara, hasta el titular del Ejecutivo reconoce que se sigue aplicando el ‘diezmo’ a los proveedores del gobierno Federal, que no es otra cosa que la consabida ‘mordida’. ¿Y el poder Judicial? ¿Estará exento de corruptelas? Luego entonces, con todo y crisis, en México las cosas seguirán igual. El ‘sistema’ no cambiará.

pcardenascruz@yahoo.com.mx