EU quiere ‘aplastar’ a los cárteles

PAULINO CÁRDENAS

Es del interés de Estados Unidos aplastar a los cárteles del narcotráfico que operan en México y que han empezado a comportarse como terroristas y grupos insurgentes, dijo la semana pasada la secretaria de Estado norteamericano Hillary Clinton. “El barbarismo absoluto que estamos viendo en estos criminales y terroristas en el mundo de hoy, debería sacudir la conciencia y sumar los esfuerzos para derrotar a estos actores terribles y violentos que embargan las vidas, lo mismo en México que en África o Afganistán”.

Comprensiblemente indignada por el asesinato del ciudadano estadounidense David Hartley sucedido a fines de septiembre en la presa Falcón, en la frontera de Texas y Tamaulipas, y por la decapitación del comandante de la policía mexicana Ronaldo Flores que investigaba el caso y cuya cabeza fue hallada en una maleta afuera de una base del Ejército señaló: “Tenemos que hacer más” para reforzar la colaboración con México.

Es obvio que la señora Clinton es la voz de Washington y, al criticar nuevamente la incontrolable ola de violencia que invade al país derivado producto de la guerra que sostiene el gobierno panista que encabeza Felipe Calderón contra las mafias del crimen organizado y del narcotráfico que opera en el país que no tiene fin y tampoco pies ni cabeza, la influyente funcionaria lo está haciendo con el consentimiento de su jefe el presidente Barack Obama.

Se dice que lo dicho por el presidente norteamericano hace unas semanas cuando la señora Clinton comparó a México con la Colombia de hace 20 años, no fue que le tratara de enmendar la plana, sino que fue por recibió una llamada del presidente Felipe Calderón reclamando el comentario de la secretaria de Estado, pero Obama sólo se remitió a decir en una enrtrevista con el periódico La Opinión que México se encuentra en una posición política y económica mucho mejor que Colombia en los años 80.

La funcionaria había manifestado su sopresa de que hubiesen recibido críticas los comentarios que formuló el mes pasado, cuando comparó a México con Colombia durante la guerra por la cocaína en aquel país. ”Esta es una de las peleas más difíciles que cualquier país enfrenta hoy. Lo hemos visto en las dos últimas décadas en Colombia”, volvió a reiterar.

Hoy, dijo, ”estamos viendo cómo los narcotraficantes socavan y corrompen gobiernos en Centroamérica, y estamos observando la brutalidad y barbarie de sus ataques a gobernadores y alcaldes, la prensa, y entre sí, en México”, dijo por la noche del mismo viernes en auditorio del Commonwealth Club, en San Francisco.

”Estos cárteles de la droga están adquiriendo muchos de los atributos de estos grupos terroristas e insurgentes en el mundo”, y que al empezar los capos de la droga a emplear automóviles cargados de explosivos, es señal de que están “mucho más organizados de un modo paramilitar”. Sin embargo, aceptó que los estadounidenses han demostrado una ”demanda insaciable” de drogas ilegales y Estados Unidos no ha podido contener los miles y miles de armas traficadas a México, reiteró la secretaria de estado.

Resulta obvio que el gobierno de Washington está en una encrucijada porque por un lado manifiesta la voluntad del gobierno norteamericnao de buscar nuevas formas de incrementar los esfuerzos por poner fin a la violencia de las drogas en México, pero en medio está el hecho real de que Estados Unidos es el principal consumidor de drogas del mundo.

Otros dos factores son el contarbando de armas de allá para acá no para, por la corrupción que hay en las aduanas, las cuales van a parar a manos del crimen organizado, y el impedimento constitucional de soberanía del país, si las fuerzas militares y agentes norteamericanos quisieran perseguir formalmente en nuestro territorio a los capos de la droga y sus sicarios.

La señora Clinton dijo muy claramente que es de interés de Estados Unidos aplastar a los carteles del narcotráfico que operan en México y que han empezado a comportarse como terroristas y grupos insurgentes. Acá, eso como que no les hace mella ni al Ejecutivo ni al Legislativo. Se prefiere la fórmula del dejar hacer y el dejar pasar. ¿Hasta cuándo tomarán esos dos poderes al toro por los cuernos? Al parecer la paciencia en la Casa Blanca se está agotando y quiere “aplastar” a los cárteles que operan en México. La pregunta es cómo.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.